Reporte 33
Escrache venezolano: ¿Causa o consecuencia?
Reporte 33

Sofía Torres-@soficarol21

La presidenta del Colegio de Psicólogos del Estado Miranda, Yelena Yanes, en conversación con Dossier 33, analizó los recientes acontecimientos en los que familiares , exfuncionarios o allegados al Socialismo del Siglo XXI son increpados fuera de nuestras fronteras.

Yanes sostiene que el escrache -término de origen anglosajón- no caracteriza al venezolano promedio, pero sí se trata de una situación novedosa, cuyo efecto inmediato es la catarsis, el drenaje de emociones intensas  por parte de aquel ciudadano, que en medio del desarraigo y exilio voluntario o no, siente un gran dolor por la crisis que arropa a su tierra.

Hay que aclarar que hay un fenómeno interesante, desde el 2014 no hay posiciones extremas, no hay polarización en Venezuela, anteriormente la población se dividía en oposición y oficialismo. Hoy hay una gran cantidad de venezolanos-que sin necesariamente querer a la MUD- se oponen y están en desacuerdo con la gestión gubernamental, y si a eso se suma el hambre, la escasez, las colas, la inseguridad, todo eso que ha provocado  la pérdida de la calidad de vida, hay mucha rabia.

Se ha subestimado a la población con ese discurso que sataniza a los ricos, que dice que la ultraderecha-que no tienen idea de lo que es- está contra el pueblo. Esa retórica no es digerida por la gente,  menos cuando el ciudadano común se entera que el hijo o cualquier otro familiar de personajes de la revolución bolivariana, está viviendo en Europa o en Estado Unidos de forma confortable.

Yanes sostiene que ese tipo de acoso o bullying  no es nuevo en el mundo, y recuerda que luego de la persecución de los judíos, de ese terrible periodo para la humanidad, Alemania atravesó momentos muy fuertes y ahora es que está resurgiendo moralmente. “En cualquier parte los alemanes vinculados con el Tercer Reich  eran señalados con mucha molestia”.

La especialista comenta que en audios y videos no se ve maltrato físico, se percibe una expresión de rabia como una respuesta a la agresión que recibe el pueblo. Aclara que no justifica tal expresión y que solo la explica psicológicamente: agresión genera agresión.

Alega que los que están relacionados al gobierno son relacionados, a su vez, con la Guardia Nacional, que dispara, golpea, asfixia con bombas lacrimógenas  y mata a venezolanos.

Comportamiento por aprendizaje

 Varios de los analistas que estudiaron El Caracazo, entendieron que lo que sucedió fue que quienes saqueaban eran impulsados por lo que veían en la televisión , se imitaba la conducta.

Al hacer este tipo de bullying, grabarlo y publicarlo en las redes sociales, se enseña la práctica a  otros. Pasó con las bombas elaboradas con heces fecales, al hacerlas el primero, los demás también las hacen. Es una manera de redirigir la rabia. Es el comportamiento por aprendizaje.

Yanes asegura que el elemento que juega un papel de peso es el aprendizaje así como las redes sociales con la divulgación de estos contenidos. Acota que se replica el comportamiento, tal cual como cuando vemos películas, especialmente si la motivación viene de emociones  como la rabia, el miedo y el dolor.

La gente tiene mucha rabia y no puede ir a hablar con Maduro ni con ningún funcionario del tren ministerial, pero al haber algún allegado a estos, hay una descarga.

¿Quién es el responsable?

Pero, qué origina esa conducta: la agresión recibida genera una rabia que hay que drenar de alguna forma, aunque no se logre un objetivo concreto. Esto no es una causa es una consecuencia. Si durante los últimos 20 años ha dominado un discurso provocador, dándole puños a las masas, señalando a todo aquel que adversa y piensa distinto al gobierno, la respuesta es la protesta.

En las movilizaciones de calle hay agresión por parte de los manifestantes cuando hay represión, si no hay represión la actividad se realiza y finaliza en paz. Ahora, después de la represión, si hay heridos y muertos,  la reacción es más fuerte, es de dolor, es la rabia reposada de hoy para mañana, que despierta sensación de venganza.

¿Quién es el reponsable? La población que acosa a la hija del alcalde de Caracas o su papá, que como alto dirigente del partido de gobierno, insulta y califica de loco a muchos. No justifico, solo insisto en que el planteamiento central es:  quién es el primero que tiene que manejar los límites en el discurso agresivo.

No pasa de un mal rato

Para la psicóloga el escrache es una bulla aparatosa, muy venezolana, pero de allí no pasará. Lo compara con el cacerolazo,  que es una manifestación para decir que hay hambre y sin embargo, se hacen cacerolazos para expresar cualquier descontento.

Hay políticos, afirma, que sienten preocupación por la imagen que los venezolanos dan en el extranjero con el acoso, pero también es cierto que se deja en evidencia a la persona señalada de disfrutar un dinero mal habido, mientras el país sufre. “Lo que reafirmo es que esto no es una causa, es una consecuencia, el que siembra lluvia cosecha tempestades”, destacó.

La experta opina que la única manera de cambiar las consecuencias es modificar las causas que las originan. Agrega que si el gobierno modera sus acciones agresivas, desde el poder, obtendría una respuesta, aunque opositora, menos ofensiva.

Yanes se refirió a los dirigentes que han mostrado su desacuerdo con la práctica del escrache, e indicó que los aplaude porque desde sus cargos y sus caras representativas, están en el deber ético de decirle a la población que no es correcto. “Las críticas hacia ellos, son también una consecuencia, cuando se tiene un liderazgo, unos están a favor y otros en contra”.

Ante la posibilidad de pasar a agresiones físicas, alegó que eventualmente se pudiera llegar a un episodio de esa naturaleza, pero como eso, como un episodio. Además, aclaró, que el venezolano no es tonto, sabe que si ataca directamente a otra persona en otro país puede haber penalizaciones, incluso puede poner en riesgo su situación legal. “Lo que hay es una expresión de desahogo, más allá de hacerle pasar un mal rato al que es señalado públicamente, no ocurre nada”, concluyó.