Reporte 33
González Lobato: Clamamos por un país civilizado
Reporte 33

Sofía Torres – @soficarol21

Ante la confusión que se ha generado en torno a un nuevo intento de diálogo en República Dominicana, es esencial concebir un mensaje claro en el que se emplace al poder político a hacer todos los esfuerzos posibles para evitar una salida de fuerza, promovida desde sectores extremos, y que recrudecería la progresiva destrucción en la que hoy se ahoga el país.  Así lo sostiene la directora del Proyecto de Entendimiento Nacional, PEN, Eglée González Lobato,  quien alega que “en el mundo, los conflictos han sido verdaderamente resueltos por vías pacíficas y no por la ganancia de una batalla”.

La doctora en Derecho y profesora universitaria asegura que actualmente se llevan adelante actividades de acercamiento que pueden conllevar  acuerdos, al tiempo que afirma que el diálogo – simbología de la civilización- evoca una mala experiencia, porque los factores políticos no lo han asumido con todas sus consecuencias. En este sentido, dice que el gobierno lo ha utilizado como una medida de sometimiento y humillación, y la oposición no ha podido concebir un discurso unívoco, lo que ha incidido negativamente en la credibilidad y confianza de la sociedad hacia el proceso.

González Lobato ha sido enfática en advertir que ha habido dificultad para definir el objetivo de las conversaciones entre las partes, que no puede ser otro que volver a la legalidad y el orden, a través de una ruta constitucional.

Entretanto, comenta que hay quienes no quieren elección, ni unidad, ni negociación, e inmediatamente se pregunta cuál es la agenda que proponen para encontrar y garantizar una solución de consenso.

6D de 2015, una referencia histórica

La abogada sugiere para la precisión e implementación de condiciones en venideros procesos electorales, incluidos los comicios municipales, así como para el abordaje de otros aspectos de resolución, tomar las elecciones parlamentarias de 2015 como una referencia, porque estas elecciones brindan “una clara definición de las fuerzas opositoras reunidas en el G4 (los cuatro principales partidos de la Unidad), que tienen 93 diputados (80%) de los 112 que fueron electos para la Asamblea Nacional”. “Con esta referencia histórica, en la que se fundamentan las leyes electorales para concretar la ubicación de las tarjetas, entre otros elementos, se puede conocer la cantidad de votos obtenidos por organización, aun cuando hayan participado con la tarjeta de la MUD, y tampoco se descarta que esas organizaciones miren hacia otros sectores que pudieran coadyuvar en una mesa de entendimiento”, precisa.

González Lobato indica que en el marco de la evaluación que aconseja, los partidos pueden designar representantes, no necesariamente militantes, que generen confianza, para integrar un equipo de negociación. “Eso puede garantizar el mantenimiento en el tiempo de actividades que deriven en acuerdos nacionales. El país necesita acciones y compromisos sinceros, pues el diálogo ya ha profundizado la confrontación”.

Cuando gobierno y oposición deciden sentarse en una mesa, el venezolano se siente cada vez más desesperanzado. Si asisten o no asisten  los cancilleres de Paraguay, Chile, México, Nicaragua y Bolivia,  es ahora una razón de retiro de las partes. No se dan cuenta del drama económico y social que se padece”.

Si el gobierno habla de convivencia y paz y la oposición de condiciones electorales, estamos ante una indefinición del tema central: hacia dónde van los acuerdos y los compromisos, cuál es el país que queremos. La tensión política se origina por un conflicto interno internacionalizado y las experiencias apuntan a que este problema es resoluble,  pero se necesita la voluntad de los factores políticos, entender que lo contrario supone abrirle la puerta a una salida de fuerza que nadie quiere.

“Las mayorías sostienen gobiernos”

La profesora apunta que dentro de las condiciones electorales que deben exigirse hay que contemplar  las inhabilitaciones,  las sustituciones, las proyecciones de población, y evaluar la ley contra el odio: si es aplicable y puede invalidar partidos.

Es importante, señala, revisar los puntos rojos, dentro de un contexto complejo. “En esos puntos, que se instalan en las adyacencias de los centros electorales, piden el carnet de la patria, un instrumento que permite conocer a qué sector pertenece el elector, entre otros datos, por tanto, fungen como inhibidores del voto en la medida en que el ciudadano pudiera sentirse coaccionado en su libre ejercicio del sufragio, porque no sabe hasta dónde llega el control gubernamental”.

González Lobato relata que en 2014 se creó la Misión Hogares de la Patria, que posteriormente  se asocia al carnet de la patria, y la finalidad es realizar un censo que permita conocer  las condiciones de vida de determinadas familias en ciertas zonas donde se hizo un registro automatizado, tal vez equiparable al registro electoral.

Es difícil conquistar mayorías cuyas necesidades son el pan del día a día, las preferencias electorales se inclinan por quien pueda resolver. Se requiere un cambio de mentalidad del ciudadano, que entienda que el voto es el arma  más eficaz de la democracia, como el diálogo es la simbología de la civilización. El elector debe entender que solo las mayorías sostienen gobiernos y la votación masiva es para hacerse con el poder. El voto no puede ser para satisfacer una necesidad inmediata, hay que votar por el futuro, futuro que ninguno de nosotros vemos claramente.

Hay que votar en las municipales

La falta de neutralidad e independencia del CNE han conducido a la devaluación del voto. Cuando un elector es removido de su centro a 72 horas de la votación, de forma imprevista y sin justificación técnica, sin el conocimiento de los partidos y sin la logística para sortear esa eventualidad, nace la sensación de que el voto no vale nada. Tenemos procesos electorales que no cumplen con las condiciones universales democráticas.

El Observatorio Electoral Venezolano, con gran credibilidad en el país no fue reconocido oficialmente en las regionales y alertó que el CNE se comporta de igual modo que lo hizo en la elección de gobernadores, el fin es la desmovilización del votante y el beneficio de candidatos afectos al gobierno.

Pese a la situación, afirma González Lobato, hay que acudir a las municipales, porque en circunstancias como estas, en las que la democracia ha sido afectada,  se tiene que dejar constancia de las anomalías durante el evento comicial.

La especialista insiste en que hay que volver a la legalidad en los procesos electorales porque es a través de ellos que los venezolanos resuelven sus problemas en cuanto al  reconocimiento de los poderes, y es la forma como se reinstitucionaliza el país.

Una consulta

Miembros del  Proyecto de Entendimiento Nacional, PEN , invitan, como parte de su ciclo de actividades en la búsqueda de soluciones compartidas, a diversas organizaciones y personas que han trabajado y tienen reconocida experiencia en el tema electoral, para intercambiar recomendaciones y propuestas vinculadas a las condiciones de venideras jornadas comiciales.