Reporte 33
¿Habrá un pacto de gobernabilidad?
Reporte 33

Dossier 33

Los primeros días de abril revivieron las protestas, la resistencia civil, y esta se impuso en la agenda de la dirigencia opositora, que no abandonaría la calle hasta tanto se restituyera el hilo constitucional, lo que contempla la remoción de los magistrados del TSJ y el reconocimiento de la Asamblea Nacional. El detonante para asumir tal línea de acción fueron las sentencias 155 y 156 que despojaban al parlamento de sus facultades, así como las 157 y 158, que lejos de enmendar la situación , refirmaron la dependencia de los poderes públicos.

El descontento e indignación de la gente se tradujo en un respuesta satisfactoria a las primeras convocatorias realizadas por el liderazgo político, algunas muy cercanas a los días santos, otras en la propia víspera de la Semana Mayor. Voceros de la unidad apostaban al desgaste del gobierno y la fuerza pública, por tanto los llamados a movilizaciones masivas en todo el país se hicieron más frecuentes y al parecer el desgaste, concebido como estrategia,  permeó en el venezolano común que debe hacer frente a sus obligaciones y no vislumbra resultados concretos.

Las manifestaciones se han venido desarrollando como único mecanismo de resolución sin lograr hasta ahora ninguna de las exigencias o banderas con las que la coalición opositora se fue a la calle, el saldo: incontables detenidos, torturados y muertos, lo que en un sector de la clase política llamó  “daños colaterales” de la férrea lucha contra el régimen de Maduro.

El panorama que deriva de la resistencia cívica abre paso a otras propuestas y opiniones, tímidas en días recientes ante el furor anti-electoral;  el cuestionamiento del triunfo opositor del 6D y de cualquier reunión o conversación con el gobierno, que pueda traer consigo el inicio de una transición.

“Todas las modalidades de combate político son incluyentes”

El alcalde de Baruta, Gerardo Blyde habló de un acuerdo de gobernabilidad, que incorpore a sectores del chavismo, como un escenario irremediable, al que finalmente se llegará, pese a que advierte que en la cúpula gobernante no se percibe ninguna intención de proceder como estadistas. Para el también abogado un pacto de esa naturaleza sería la única manera de “echar para adelante” al país.

El gobernador de Lara, Henri Falcón, en declaraciones recientes, consideró que las protestas son necesarias y que deben continuar, pero conjuntamente con otras acciones constitucionales para alcanzar un objetivo político. “La calle no niega un proceso de negociación. Necesaria es la protesta de calle, pero calle no niega negociación, ni solución”, puntualizó.

“Los lideres políticos y me refiero a todos -dijo el mandatario regional- debemos ser conductores y orientadores de la política para que esto pueda terminar en circunstancias que son las que hoy en día aprecia la mayoría de los venezolanos, la ciudadanía está en estado de angustia, pero lo que quiere es vivir en paz”.

El coordinador del equipo de apoyo político de la MUD, Ángel Oropeza, explicó en un artículo denominado Jugando ajedréz , que la alternativa democrática cuenta con diversas formas de combate político, todas complementarias e incluyentes:” la articulación social, la organización popular, la presión de calle, el trabajo político de socavamiento de las bases de apoyo del régimen, la presión internacional, la docencia social, el acompañamiento a las luchas ciudadanas y la organización electoral, por citar sólo las más importantes”.

Al respecto sostuvo que algunas son más  públicas y evidentes, otras se llevan adelante con un trabajo silencioso y otras con el menor ruido posible, “como corresponde a quienes enfrentan una dictadura. Pero todas son elementos necesarios de una misma ecuación, que deben ser combinados y coordinados con adecuada direccionalidad, de manera inteligente y simultánea”.

Grupo de amigos

La Secretaría General de la ONU manifestó, a través de un comunicado , su preocupación por la situación en Venezuela y en ese sentido, instó a oposición y gobierno a  comprometerse sinceramente para reactivar esfuerzos para el diálogo, especialmente sobre temas críticos que ya han sido incorporados a la agenda, como las relaciones entre los poderes del Estado, el calendario electoral, los Derechos Humanos, verdad y justicia y situación económica y social”.

En el documento se pide concretar gestiones para que los partidos disminuyan la polarización y creen las condiciones necesarias para enfrentar los retos del país.

Una postura similar han reflejado distintos organismos internacionales. Durante la activación de la primera fase de la Carta Democrática en la OEA, que contó con 20 votos a favor, se hicieron planteamientos, en su mayoría, orientados a lograr las conversaciones entre los factores internos. La propuesta de Perú consistió en la creación de un grupo de contacto o amigos que mediaría para lograr puntos de encuentro.

Comentó el internacionalista Félix Arellano, en una entrevista concedida a Dossier 33, que los 20 países que apoyaron la primera etapa de activación de la Carta, que contempla mecanismos diplomáticos, no quieren aplicar sanciones y buscan solucionar los problemas, “no agravarlos”.

El diputado Luis Florido, quien aseguró que el proceso de diálogo de 2016, fue un fracaso, expresó que la comunidad internacional acoge la idea de crear un “grupo de amigos” que, él opina, debe estar apoyado por la Unión Europea (UE), la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el Mercado Común del Sur (Mercosur) y distintos países de América para conseguir una “salida electoral”.

El salvoconducto

La senadora uruguaya, Verónica Alonso, propuso negociar, en este punto de la crisis, la salida de Nicolás Maduro con un salvoconducto e indicó que el expresidente José Mujica podría ayudar con ello.

Alonso dijo que el presidente venezolano “se siente acorralado” y siente, al igual que mucho de sus ministros, que al dejar el poder irá preso.

El periodista Rafael Poleo citó y coincidió con esa proposición, y así lo hizo saber en el programa de Jesús Torrealba, En la fuerza está la unión. Poleo sumó al salvoconducto a Tareck El Aissami y Diosdado Cabello, este último, según él, “el hombre problema”.

Recalcó: “el salvoconducto es lo que hace falta para la salida Maduro. Hay que garantizarle su salida del país y después la vida se ocupará de ellos, nosotros estaremos concentrados en ver cómo darle de comer a la gente”. Comparó a las figuras gubernamentales con atracadores que tienen rehenes en su poder y los pueden matar de hambre, al tiempo que afirmó que están atrincherados y a punto de quedarse con el oro.

Entretanto, el Jefe de estado ha asomado la posibilidad de convocar a las elecciones regionales, las generales fueron descartadas por el Ejecutivo, y reitera, cada vez que puede en sus alocuciones, su disposición a dialogar, enmarcada en un discurso pleno de burlas e improperios hacia sus adversarios.

Todos los caminos conducen a Roma. Las negociaciones parecen inevitables, la dificultad está en precisar cuándo iniciarán y a qué se llegará, ¿si habrá o no un pacto o acuerdo de gobernabilidad?