Reporte 33
“Hay que procurar un cronograma electoral 2017-2018 que abra la puerta a la transición”
Reporte 33

Sofía Torres

El politólogo Jesús Rafael González asegura que en este momento “tan duro y complejo” que vive el país se debe procurar un cronograma electoral para el 2017 y el 2018, para abrir las vías a una transición pacífica y democrática. Insiste en que el escenario más favorable es aquel que contempla elecciones, que no excluye las protestas,que son un instrumento de presión, mas no un fin en sí mismo.

El también profesor universitario señala que ha visto, sorprendido,  en las redes sociales durante los últimos días, pronunciamientos que debilitan la posición democrática de la dirigencia de la Unidad y abogan por una lucha que persigue un cambio político, pero desestiman la cohabitación de 24 gobernadores y 300 alcaldes, lo que  demuestra una visión ingenua, que fortalece un argumento del Presidente: la oposición busca caminos fuera de la Constitución y las leyes.

“La cohabitación será necesaria antes o después de un cambio político, no se pueden repetir los errores que tanto se le critican al adversario. El reconocimiento de la fuerza política del chavismo, como una minoría en el país, debe ser una de las banderas que deben resguardar las personas que aspiran a sustituir a Nicolás Maduro”.

Hay un grupo desconocedor de la política -explica el especialista en gobernabilidad-  que en su estrategia inmediatista ignora que replica las técnicas del opresor; la violencia y el desconocimiento de la ley no pueden ser excusas para imitar lo que se hace del lado contrario. “Esas minorías, de ambos bandos, que intentan radicalizar los intentos de cambio que reclaman los venezolanos, tienen que reflexionar. En las redes circulan mensajes pueriles, uno de ellos asegura que si en tres días logramos una convocatoria a elecciones,  en una semana se logrará la salida del gobierno. Este mensaje no solo es ingenuo, sino que demuestra que no se tiene pleno conocimiento de la  realidad que nos arropa”, sostiene.

González indica que jugar al desgaste del opresor niega la eficacia del chavismo en el manejo de la fuerza pública. En ese sentido, recordó que en 2002, cuando la Policía Metropolitana se plegó a las protestas de la oposición, se creó la Policía Nacional Bolivariana, brazo represor del régimen junto a la Guardia Nacional.

“El discurso de odio y venganza tampoco juega a nuestro favor”, puntualiza el docente de la UCV, al tiempo que recalca que cuando la Fiscal reconoció la ruptura del hilo constitucional los ataques no se hicieron esperar. Alega que se maltrata al que en algún momento pensó diferente y que hoy en vez de lanzar puentes y propiciar vías de entendimiento con el chavismo disidente, nos encargamos de insultar y eso abre espacio a actuaciones militares que pueden resultar peores, “y de ello hay decenas de ejemplos en América Latina”.

Es importante pensar políticamente y abandonar las ingenuidades, sentenció el analista, quien comentó que  ha participado en no menos de 120 protestas durante los últimos 18 años y también está  cansado de la situación país, pues como a la mayoría, no le alcanza el sueldo, ni consigue las medicinas para su papá, pero eso lo ha hecho reflexionar y buscar información acerca de procesos de transición. Plantea que  este escenario de profunda complejidad debe abordarse a la luz de lo que decía Giovanni Sartori: parte de lo que le ocurre al ciudadano no lo cree si no lo ve. “Siempre se puede estar peor, veamos a Siria o a los países de la Primavera Árabe,  las salidas exprés empeoraron las circunstancias y no solucionaron nada”, expresó.

“A los que apuestan por los atajos les pregunto: quién controla las armas en Venezuela, quién controla qué. Pensar con la cabeza caliente nos puede conducir a la toma de decisiones desacertadas que profundizarán la crisis actual. No nos permitimos ver una solución pacífica y negociada, insultamos al que cree necesario el entendimiento, el diálogo; las guerras comienzan por la falta de acuerdos y finalizan paradójicamente, con acuerdos”.

“No vendrán los marines a salvarnos”

“El diálogo es parte inherente de la cultura democrática, cuando la oposición toma las banderas de la lucha constitucional debe comprenderlo. Una de las resoluciones del diálogo son los comicios, desconocer el diálogo es desconocer el voto. El diálogo se transforma en voto en la medida en que la presión social genere mecanismos para fijar un cronograma electoral preciso para los próximos dos años,  que abra la puerta a una transición negociada que asegure estabilidad en el país y le permita encaminarse en una ruta de prosperidad y progreso”.

González considera que los cambios deben construirse sobre bases sólidas para garantizar la perdurabilidad de su éxito. Opina que  la improvisación y desconocimiento del otro, de su fuerza y carácter de pretensiones autoritarias, hace que el sacrificio que lleva adelante la gente en la calle pueda perderse en el cortísimo plazo. “Debemos precisar la fortaleza de cada uno de los bandos,  la de la oposición está en el plano electoral,se debe tratar de librar la batalla en ese espacio, donde se han logrado las victorias, remitámonos  al 6 de diciembre de 2015”, apuntó.

El politólogo confiesa que el camino recorrido ha sido accidentado, por ello cree fundamental aclarar y reafirmar los objetivos de las protestas democráticas que se realizan en estos días, que no deben ser otros que las elecciones. Insistió en que las soluciones no son mágicas, ni tampoco vendrán los marines a salvarnos, en definitiva, la vía es electoral.

González aclaró que no es colaboracionista el que piensa en hallar una solución pacífica, democrática y electoral y definió que colaboracionista “es el que atornilla al presidente Nicolás Maduro en sus pretensiones autoritarias, el que cree en salidas rápidas y antidemocráticas, al llamar a los militares y a las potencias extranjeras”. ” A esos hay que ponerles un parado, emprender frente a ellos una resistencia cívica  y hacerles un llamado de conciencia”, concluyó.

@soficarol21