Reporte 33
La calle se impone de nuevo en agenda opositora
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Dossier 33

Calle, calle y más calle, es la consigna que al unísono ha adoptado la oposición venezolana. Desde principios del mes de abril se ha desarrollado una serie de protestas que ha puesto a prueba el poder represivo de los cuerpos de seguridad del Estado, cuya actuación recrudece con el pasar de los días, así como la capacidad de amedrentamiento de los colectivos.  Pese al agresivo repliegue de las manifestaciones y demás riesgos, estas se imponen en la agenda política de la Mesa de la Unidad Democrática.

La calle fue el eje del movimiento llamado La Salida en 2014, revivió en 2016 y ahora, al comienzo del  segundo trimestre de 2017.

Los objetivos que persiguen las movilizaciones convocadas por la dirigencia a lo largo y ancho del país son diversos: restitución del hilo constitucional con la remoción de los magistrados del TSJ y el reconocimiento de la Asamblea Nacional como poder público legítimo; apertura de un canal humanitario, liberación de presos políticos, cese de inhabilitaciones políticas y cronograma electoral. Cada grupo u organización, en medio de la presión popular, iza con determinación la bandera de lucha, que considera prioritaria en función de sus convicciones y líneas de acción.

La posición de la Unidad Democrática es no abandonar las calles hasta que se restablezca el orden constitucional en Venezuela. La jornada nacional del 19 de abril, que determinaría las próximas actividades, tuvo una  exitosa respuesta por parte de la ciudadanía, hubo multitudinarias machas en la ciudad capital y en diversos estados, cuyos destinos eran las sedes de la Defensoría del Pueblo.

Lamentablemente durante ese día se registró la muerte de dos jóvenes, Carlos José Moreno de 17 años, en San Bernandino y de Paola Ramírez, de 23 años, en San Cristóbal. Ambos fallecieron por un disparo en la cabeza. También fue asesinado un sargento de la Guardia Nacional en San Antonio de los Altos, según informo el defensor del pueblo Tarek William Saab.

Tras la movilización del  miércoles, el  gobernador de Miranda, Henrique Capriles, como vocero de la coalición opositora, anunció una movilización de igual magnitud para el 20 de abril, con los mismos puntos de concentración y los mismos objetivos. Y esta vez la represión comenzó más temprano de lo habitual.

Trascendió que la decisión de realizar una gran concentración nuevamente para el jueves generó opiniones encontradas en el seno de la plataforma unitaria. Se supo que Acción Democrática manifestó su desacuerdo ante tal convocatoria, sin embargo, el diputado Henry Ramos Allup llamó a la militancia de la tolda blanca a congregarse en Los Cedros, para partir desde allí hacia la Defensoría del Pueblo, una vez más.

Las manifestaciones de los últimos días se efectuaron en el marco del Plan Constitución, una respuesta a  la activación del Plan Zamora, implementado por el Gobierno y orientado a mantener el orden interno, un asunto que ocupa  en amplia medida a Maduro.

 Resistencia y desgaste

El primer vicepresiente de la Asamblea Nacional, Freddy  Guevara, dijo que con las protestas la gente se ha reconectado con su dirigencia y ha permanecido firme en las calles pese a la represión, Semana Santa o la lluvia.

“Esto es una lucha de resistencia, esto no es una carrera de velocidad sino una maratón. Tenemos mucho tiempo luchando, pero tenemos poco tiempo luchando todos juntos, como una gran mayoría, con la comunidad internacional de nuestro lado y ellos (gobierno) divididos”, destacó el diputado, quien ha sido enfático en apostar al desgaste de la fuerza pública y el  régimen.

Guevara aseguró que no hay “suficientes tanques, malandros y guardias nacionales para frenar a un pueblo que quiere cambios”. Advirtió que la libertad está cada vez más cerca y que la resistencia pacífica es la única  forma de generar fracturas en la cúpula roja.

El presidente del parlamento, Julio Borges, explicó que las luchas deben librarse en la calle, la Asamblea Nacional  y en el mundo, y si esa lucha pasa porque él vaya preso, “bienvenida sea”.

Borges, que exige la realización de elecciones generales, considera que uno  de los logros de las movilizaciones ha sido dar una imagen que despertó  la reacción unánime de la comunidad internacional. “Nunca antes habíamos tenido a todo el planeta diciendo que en Venezuela no hay democracia. Hay todo un proceso de presión democrática que quizás no lo vemos, pero que ayuda enormemente a que en el país se entre en un cauce democrático“, precisó.

Por su parte, María Corina Machado sostuvo que esta batalla es espiritual y que el poder no está en Miraflores sino en la calle, que es donde hay que permanecer para conquistar la libertad.

La coordinadora de Vente Venezuela alegó que “los venezolanos están dispuestos a seguir hasta donde sea necesario, conscientes del momento histórico que vive el país”. Es por eso-apuntó- que se ha perdido el miedo y que “es momento de vencer”.

Destacó que quienes salieron a manifestar no lo hicieron con el fin de pedir elecciones de gobernadores y alcaldes –que son totalmente legítimas, aclaró-, “sino para demostrar que la presión no se detendrá hasta que salga el régimen”.

El diputado Miguel Pizarro expresó, en actividades recientes, que la resistencia es un camino muy complicado y por eso habrá días muy  grandes como el de ayer (19 de abril), habrá días intermedios como los de hoy (20 de abril), y días en los que le corresponderá solo a la dirigencia  actuar. “El reto es conjugar la presión de calle, con la presión internacional e institucional  y abrir los mecanismos electorales. Este movimiento es de un país que ha derrotado el temor. Sin caer en la provocación de la violencia nos haremos sentir”, puntualizó.

En un comunicado, el Frente de la Unidad Democrática de la Sociedad Civil  Venezolana  declaró que “permitir la existencia política de la dictadura de Nicolás Maduro es negarnos a nosotros mismos, en nuestra esencia libertaria y democrática”. Se lee en el texto que los firmantes invitan a todas  “las fuerzas vivas de toda la sociedad a unirse en un solo bloque de resistencia para asumir el reto de la conformación de una Junta de Transición que facilite, a la brevedad posible la conformación de un Gobierno de unidad y salvación nacional que permita al país retomar el hilo democrático y constitucional”.

“Acompañamos, asimismo, la exigencia de una convocatoria a ELECCIONES GENERALES como único medio político de devolverle de inmediato la paz a la República y la esperanza a la Nación”, reza el manifiesto.

Las invitaciones de Maduro

El presidente Nicolás Maduro ha instado en varias oportunidades a la oposición a retomar el diálogo, proceso que comenzó en 2016 y se paralizó a finales del mismo año. El primer mandatario insistió en que mantendrá su disposición  para reanudar las negociaciones, por la paz de Venezuela.

También en días pasados emplazó al CNE a publicar el cronograma de elecciones regionales y municipales y dijo estar muy interesado en realizarlas para darle “una pela” a la oposición”. Maduro descartó las elecciones generales porque no están contempladas en la Constitución.

El dirigente Henrique Capriles negó la posibilidad de un diálogo con el gobierno, mientras se mantengan los mismos mediadores, al tiempo que habló de la parcialidad que ha mostrado, a favor del Jefe de Estado,  el expresidente  español,  José Luis Rodríguez Zapatero.

Entretanto, la Unidad exige, entre otras cosas, la publicación de un cronograma electoral con elecciones limpias y trasparentes. Así las cosas, la dirigencia optó por la calle como una de sus mecanismos principales para hallar la vía que nos conduzca, tras 18 de revolución, al cambio.