Reporte 33
La larga sombra militar sobre la historia de Venezuela
Reporte 33

(Infolatam, por Rogelio Núñez)-. Colombia y Venezuela formaron en 1821, junto a Ecuador, y bajo la hegemonía de Simón Bolívar, la Gran Colombia hasta que en 1830 se independizaron. A partir de ese momento la historia de Venezuela, no así la de Colombia y en menor medida la de Ecuador, ha estado marcada por la influencia militar. Una influencia que se remonta al propio Bolívar y que  ahora tiene como su máximo exponente a Vladimir Padrino quien trata de sostener el régimen que fundara otro militar, Hugo Chávez.

Colombia fue, y es, siempre un país civilista que presume de haber sufrido solo dos dictaduras en su historia: en 1854, la de José María Melo y en 1953-58 la de Gustavo Rojas Pinilla. Los diferentes hombres fuertes que se han sucedido en la historia colombiana eran civiles: Rafael Núñez, Alfonso López Pumarejo o Álvaro Uribe.

Ya el gran colombianista Malcolm Deas escribió sobre la “tradición civilista colombiana” y autores como Enrique Corredor apunta que “Colombia ha tenido una alta tradición civilista.d Nuestra historia como legistas, gramáti- cos, historiadores, avala, en medio de la guerra, nuestro apego a la ley y a la democracia de un modo privilegiado en el continente. De modo extraño, esta tradición ha convivido en los últimos cincuenta años con la guerra de guerrillas más prolongada del mundo, con una tendencia a la concentración de la riqueza apenas equiparable en América Latina con Brasil y Venezuela, con un proceso de modernización jalonada sectorialmente y disociado de un proceso de construcción de una rígida modernidad”.

Ecuador, por su parte, ha tenido cuatro hombres fuertes a lo largo de su historia, tres de los cuales (Gabriel García Moreno en el siglo XIX, José María Velasco Ibarra en el XX y ahora Rafael Correa en el siglo XXI) han sido civiles.

El caso venezolano, sin embargo, es muy diferente.

La renovada presencia de lo militar en Venezuela

La bota militar ha marcado la historia de Venezuela hasta el día de hoy: el régimen actual, la V República, es hijo de un militar, golpista en 1992, Hugo Chávez y se sostiene en estos momentos en otro militar (Vladimir Padrino) una vez fallecido el caudillo en 2013 y dado que su sucesor (Nicolás Maduro -un civil-) encabeza un gobierno muy débil.

Maduro anunció el pasado 11 de julio la creación de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, que es dirigida por un Comando para el abastecimiento, conformado por el propio Maduro y el alto mando militar, encabezado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.

chavez militar“Es una muestra de la debilidad en la que se encuentra Maduro – afirma Javier Corrales, catedrático del Amherst College, de Massachusetts – Desde 2003 hasta que murió Chávez en 2013, el ala civil era fuerte, por lo que no tuvo que respaldarse en los militares. A medida que los civiles le retiran su apoyo, Maduro se ve obligado a recurrir a la fuerza castrense“.

El papel de los militares es clave para el sostenimiento de un régimen que se tambalea. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, ha señalado que ante las dificultades que enfrenta el país, las Fuerzas Armadas tienen una misión: “Hay que poner orden en la casa”.

Es tal el papel predominante de los militares que incluso, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup aseguró que en Venezuela existe un cogobierno encabezado por el Ministro de Defensa Vladimir Padrino López.

Además, el presidente Nicolás Maduro ha reforzado el poder militar al nombrar al mayor general (GNB) Néstor Reverol Torres como ministro de Interior, Justicia y Paz.

Desde el teatro Junín, Maduro expresó: “Quiero saludar al M/G GNB, patriota, revolucionario, venezolano, oficial ejemplar de nuestra FANB y presentarle toda mi solidaridad, mi apoyo personal como jefe de Estado, como jefe de Gobierno, a él, a su familia, que han sido agredidos por el imperio norteamericano. Se trata del M/G Néstor Reverol Torres. Patriota, venezolano, edecán de nuestro comandante Chávez”.

La presidenta de la asociación civil Control Ciudadano, Rocío San Miguel, señala que el concepto de la “unión cívico-militar” que defiende el presidente Maduro “en estos momentos se funda en la lealtad de la Fuerza Armada Nacional al proyecto revolucionario y en el culto a la personalidad de Chávez… el concepto de la unión cívico-militar funciona muy bien para la revolución bolivariana. Es un brazo armado que precisa la revolución para apuntalar a una sociedad disciplinada, obediente, que debe estar sumida bajo los trazos de este proyecto, pero no habla de un mecanismo de equidad y de relaciones civiles y militares como democracia. Habla de un concepto en el cual lo militar se superpone claramente a lo civil, e inclusive, lo militar funciona ausente de controles democráticos”.

Una tradición histórica

Chávez, Padrino y Reverol no son sino el último capítulo de una larga tradición histórica venezolana de presencia e influencia militar sobre la política y la institucionalidad venezolana.

estatua chavezComenzando por el “padre de la patria”, el general José Antonio Páez, quien gobernó de forma directa o indirecta entre 1830 y 1848. A él le siguieron los hermanos Monagas, Antonio Guzmán Blanco, hombre fuerte entre 1870 y 1888, o el general Joaquín Crespo en los años 90 del siglo XIX. Todos ellos basaron su hegemonía en los campos de batalla.

La dinastía de los andinos (Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Eleazar López Contreras y Isaías Medina Angarita) estuvo conformada por militares y dominó el país entre 1899 y 1945. Fueron cada uno de ellos muy diferentes pero finalmente se sostenían en las Fuerzas Armadas.

Se trató de un dominio más de tipo caudillista el de Castro, más personalizado en el caso del gomecismo (1908-1935) y más institucionalizadas en el caso de dos militares de carrera como López Contreras y Medina Angarita.

La última dictadura militar fue la de Marcos Pérez Jiménez que controló el país entre 1948 y 1958 antes de que la IV República alejara a los militares y abriera el turno al control de los civiles de dos grandes partidos, COPEI y AD -los odiados acedes de Chávez, que dominaron el país hasta la irrupción de Hugo Chávez y el chavismo en 1998.

Este papel relevante de las FFAA ya fue subrayado en un artículo de Mario Vargas Llosa en el diario El País cuando el Nóbel de literatura dijo: “La postura del Ejército venezolano será decisiva en los días que se avecinan. Si mantiene la neutralidad que ha tenido durante el proceso electoral y se niega a ser utilizado como fuerza de choque del régimen para clausurar la Asamblea Nacional o condenarla a la inoperancia, el desmontaje del chavismo puede ser gradual, pacífico y acelerar, mediante el apoyo internacional, la recuperación económica de Venezuela. En caso contrario, el espectro de una guerra civil y de una sanguinaria represión contra el pueblo que acaba de manifestar su repudio del régimen, son previsibles”.