Reporte 33
La ola antiintelectual
Reporte 33

Aurora Nacarino-Brabo @

Hace unas semanas, durante el acto de fin de curso celebrado en la Rutgers University de New Jersey, Obama hizo uno de los mejores análisis que he escuchado de los tiempos que corren. Sin mencionar a Trump, pero con su evocación constante, el todavía presidente de Estados Unidos, lanzó una cruzada contra el fantasma del antiintelectualismo que, desde hace algunos años, recorre Occidente.

“En política y en la vida, la ignorancia no es una virtud. No es cool que no sepas de lo que estás hablando. No es ser realista o decir las cosas como son. No es desafiar la corrección política. Simplemente, es no saber de lo que estás hablando.

Cuando nuestros líderes expresan desprecio por los hechos, cuando no rinden cuentas por repetir falsedades y, simplemente, inventan cosas mientras que los expertos reales son tachados de elitistas, entonces tenemos un problema. El rechazo de los hechos, el rechazo de la razón y la ciencia, es el camino al declive.

Las personas suelen valorar la experiencia. Buscan médicos cuando están enfermas y pilotos cuando quieren tomar un vuelo. Y, sin embargo, en nuestra vida pública, de repente pensamos ‘no quiero a alguien que haya hecho esto antes’”.

Es un retrato magnífico del discurso público que triunfa en Occidente en nuestros días. De Trump a Farage o a Le Pen y de Sanders a Corbyn o a Pablo Iglesias, una ola de populismo se ha cernido sobre el mundo desarrollado.

Es el discurso de la antipolítica que hace Podemos cuando demoniza a la “casta” de los políticos, mientras Errejón asegura que ellos no son un partido político, que ellos han venido a “heredar un país”. Es el discurso con el que el UKIP ha avivado el fuego de la xenofobia con mentiras que no tuvieron reparo en admitir a las pocas horas de que se confirmara el Brexit, tan pronto como dejaron de ser necesarias. Es el discurso con el que mucha gente que vive en países acomodados rechaza las vacunas, los alimentos transgénicos y las terapias médicas convencionales. Es el discurso de quien pretende impugnar unos resultados electorales que no puede explicarse y que no le gustan, porque creer en conspiraciones es más fácil que ponerse a estudiar cómo funciona el sistema electoral o de qué modo se elabora una encuesta.

 El antiinteletualismo triunfa en Occidente. Ya echo de menos a Obama.