Reporte 33
“No veo fácil la obtención de las dos terceras partes para la activación de la Carta Democrática”
Reporte 33

Por Sofía Torres

Para la doctora en Ciencias Políticas, Rosa María Pérez, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, está tomando una posición de juez y verdugo al solicitar la aplicación de la Carta Democrática contra Venezuela, que se activa con la aprobación de las dos terceras partes de los Estados miembros en Asamblea General.

En un informe de 132 páginas Almagro manifestó que la instancia que preside “considera que la crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo respecto a lo señalado supra a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad”.

A su vez, exhorta al Gobierno de Maduro a garantizar la realización del referéndum revocatorio en 2016, a liberar a los presos políticos y  parar el “bloqueo permanente” de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición.

La también profesora de postgrado en la UCV sostiene que “la comunidad internacional debe estar muy atenta ante esta situación” y cree que los Estados serán muy cautelosos al momento de la votación. “Almagro se ampara en el artículo 20 y su argumento se fundamenta en una suerte de ruptura del orden constitucional en el país, que sí se registró en Honduras en 2009”, precisa.

En ese sentido, Pérez explica que en el caso de Venezuela las condiciones no están dadas para la aplicación de la Carta Democrática,porque “si bienes cierto que vivimos una situación de diversas aristas, bastante compleja, no se plantea lo que establece el artículo 20 con respecto a la invocación del documento básico de la OEA”.

Al ser consultada acerca de los efectos de una posible sanción,  señala que en términos prácticos el impacto no es tan definitivo como lo espera el ciudadano común.  Dice que lo que se contempla, como una medida extrema, es la suspensión de Venezuela de la organización en su condición de  miembro y  para ningún Estado es pertinente quedar aespaldas de la institucionalidad y del multilateralismo. “Si eso llegara a pasar se revertiría en una suerte de aislamiento, al quedar fuera del sistema interamericano, pero hasta ahí”.

La analista cree que la carta no se invocará y en caso de que ocurriera en el marco de la legalidad, ve difícil que se obtengan las dos terceras partes que se requieren para su aplicación. Agrega que ningún Estado la ha solicitado y cuando se trata de Venezuela, los miembros del organismo han optado por la abstención.

“Es muy legítima la solicitud de la oposición al tocar distintos contextos en la búsqueda de una solución. Creo que debería seguir buscando otras instancias aguas adentro en la vía de la institucionalidad en Venezuela”, afirma Pérez.

 

 

La necesidad de construir puentes

La profesora Rosa María Pérez se refirió a la reunión que se desarrolló en República Dominicana entre representantes de la oposición y del gobierno con un grupo de expresidentes y manifestó que ese encuentro se tradujo en un acercamiento importante.

“Se tiene la percepción en ambos bando de que negociar significa ceder. Desde el punto de vista académico negociar significa construir, cualquier solución debe apuntar hacia ese escenario”, destacó.

A su vez expresó que hubo voceros de oposición que desmintieron la realización de esa reunión cuando todo el mundo sabía que sí se llevó a cabo con figuras de ambas partes. “Esta es una de las aristas de la política venezolana: posturas maniqueas y satanización del diálogo, cuando a todos nos interesa salir adelante, negociar y construir puentes”, alegó.

¿Qué significa cooperar, negociar?, se preguntó Pérez a lo que inmediatamente respondió que significa construir. Acotó que el encuentro fue un acercamiento muy importante y que  la solución viene por allí, no esperando que la comunidad internacional tenga una injerencia y una posición definitiva. “La solución viene dada por el acercamiento de los factores políticos aquí en Venezuela”.