Reporte 33
Por qué nos conviene una mayor integración latinoamericana
Reporte 33

Por SERGIO BITAR

(Infolatam).– El mundo que viene será más complejo e incierto. Conviene fortalecer las agrupaciones regionales para reducir vulnerabilidad ante fenómenos externos, ampliar intercambios de personas, tecnologías, inversiones, productos y servicios, y disponer de mayor poder  negociador de  las normas que regularán las relaciones económicas internacionales.

¿Cómo acrecentar la integración latinoamericana para  amortiguar los impactos exógenos  y fortalecer nuestro desarrollo nacional?

Avizoremos  primero  los  procesos globales en curso.Debemos  anticiparnos al desplazamiento del poder económico hacia el  Asia Pacífico,  la aceleración de los cambios tecnológicos, el cambio climático, los desafíos a la gobernabilidad global, y las nuevas amenazas a la seguridad.

La respuesta no es aislarse ni pensar que el mercado lo arregla solo. Ante la incertidumbre, algunos dirigentes políticos y sociales propician el nacionalismo,  y pretenden sentirse seguros aislándose. Así acontece hoy, lamentablemente, entre algunos sectores sociales y políticos de  Europa y EEUU. Las migraciones han provocado rechazo  y favorecido posturas defensivas en numerosos países, el más notable ha sido el retiro de Inglaterra de la Unión Europea.

A mediano plazo Inglaterra resentirá efectos adversos, disminuirá  su preeminencia como centro financiero, dispondrá  de menos  recursos para su desarrollo tecnológico, inferior incidencia en la conducción de los intereses estratégicos  de Europa y Occidente, e incluso encarará el riesgo que Escocia pida, y esta vez gane, un plebiscito para adquirir su independencia del Reino Unido y volver a la Unión Europea.

Estos  hechos nos deben hacer reflexionar  a los latinoamericanos sobre la conveniencia de seguir esa corriente en vez de  avanzar en sentido contrario, integrando más a nuestras naciones, y haciéndolo  de manera flexible.

La caída de los precios de los recursos naturales  reveló una vez más  nuestra vulnerabilidad ante las oscilaciones de la economía china, igual como aconteció  antes con  la crisis financiera de EE.UU. en 2008.  La alta dependencia de recursos naturales con bajo valor agregado y  es-casa diversificación productiva e innovación tecnológica nos torna más dependientes.  En este nuevo contexto, los países latinoamericanos  estamos obligados a desplegar estrategias de especialización,  buscar nuevas formas de financiamiento y de inserción en la economía mundial.

¿Qué acciones emprender para mejorar el posicionamiento latinoamericano?

1.- La transformación del MERCOSUR para superar su agotamiento. Creado a comienzos de los años 90,  se concibió como un espacio protegido para estimular la industrialización y acelerar el crecimiento. Consiguió algunos logros, aunque transcurrido  un cuarto de siglo los cuatro países están insatisfechos  y exploran  otros acuerdos internacionales. La presión por flexibilizar y autorizar negociaciones individuales ha aumentado y un objetivo  común es arribar a un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. Si culminara favorablemente esa negociación casi todos los países de la región poseerían acuerdos con la Unión Europea (lo tienen los países de la Alianza del Pacifico y Centro América).

2.-  Negociar que esas normas refrendadas en los acuerdos con la UE se  otorguen recíprocamente entre todos los países latinoamericanos, lo cual podría significar un salto sustancial  en la integración regional.

3.- La Alianza del Pacífico es un tercer impulsor de la integración. Está en sus inicios y representa una innovación. Trasciende al comercio de bienes, que es una proporción baja (4%) del comercio total de sus miembros y ya el  92% de ese comercio está desgravado. La clave entonces es abrir nuevas esferas de coordinación, entre ellas se ha acordado la facilitación de comercio, estandarización de reglas fitosanitarias, digitalización, ventanillas únicas,  normas de origen, movilidad de las personas, becas, investigaciones conjuntas,  acuerdos financieros, coordinación de bolsas de comercio, administración de fondos de pensiones.

4.- La aproximación entre la Alianza del Pacífico y el Mercosur. En  América del Sur ese entendimiento alentaría la realización de proyectos de infraestructura, corredores bioceánicos, integración eléctrica, integración de infraestructura  digital y  normas comunes para dotar de una gran capacidad de conectividad a toda la región. También surgen acciones conjuntas como la  instalación de oficinas de  comercialización conjuntas en Asia y África, comercialización de alimentos  y otras áreas,   e investigaciones conjuntas para  incorporar más tecnología a las em-presas

5.- La articulación de cadenas de valor en torno a sectores de tecnología avanzada. Para lograrlo es indispensable promover la creación de empresas multilatinas, de propiedad latinoa-mericana e instaladas en distintos países de la región y que puedan crear redes regionales de valor.

Estos factores positivos  deben ser un objetivo político compartido,  que sin desconocer  las dificultades, anteponga metas ambiciosas y actúe con procedimientos expeditos y flexibles. En este sentido la iniciativa chilena de una “convergencia en la diversidad” entre la Alianza y el Mercosur es una línea estratégica que  debemos  proseguir con entusiasmo. Cuando el mundo se torna más incierto y el cambio tecnológico más acelerado ganamos todos coordinando esfuerzos en América Latina.