Reporte 33
“Si la oposición abona hoy a la gobernabilidad, podrá cobrarla más adelante para la sostenibilidad de un nuevo gobierno”
Reporte 33

Sofía Torres-@soficarol21

Cuando las expectativas son muy grandes, los objetivos tienden a quedar solapados. Así lo sostiene Doriam González, politólogo y profesor universitario, quien en conversación con Dossier 33, aseguró que no solo se trata de conquistar el poder sino de ejercerlo con sostenibilidad y eso pasa por la construcción de consensos.

Señaló que si la oposición entiende que su fortaleza es político electoral el resultado es “obvio”, al tiempo que recalcó la necesidad de atemperar el discurso, para que aquel que tiene afinidad por el chavismo no se sienta vulnerado.

González considera que el próximo paso de la dirigencia, independientemente de las redes sociales y sus matrices de opinión, debe ser el inicio de un proceso de negociación que favorezca las aspiraciones de cambio del electorado venezolano. Aclara que esta vez el diálogo debe ser abordado con seriedad, técnica y, muy importante, asesoría.

¿Cómo evalúa la coyuntura política que se deriva en  abril, mes en el que el liderazgo opositor asumió una agenda de movilizaciones de calle para lograr un conjunto de objetivos?

La  oposición entró en un proceso de acumulación de fuerzas con la movilización cívica, este mes desde la AN se intenta recrudecer el conflicto institucional con el ánimo de elevar los costos políticos internos y externos del  gobierno,  para que se vea obligado a abrir los canales de participación, dígase elecciones regionales y municipales. Ha trabajado en mantener las protestas,  lo que pone  evidencia la condición represiva de Maduro, ante el foro comunicacional internacional, eso tiene efectos y el principal es que la comunidad internacional se amalgamó para poner los ojos  en Venezuela; la consecuencia directa la vemos en la OEA, cuando se llama a una reunión de cancilleres para tratar el tema del país.

La AN cuenta con ciertos elementos y ha trabajado con ellos: el contacto directo con embajadas y representantes diplomáticos de posibles aliados para dejar claro ante la opinión pública que cualquier compromiso económico que asuma el Presidente no será considerado por el próximo mandatario. Los países verán las encuestas internas y se darán cuenta que los líderes que optan, con mayores posibilidades, a la Presidencia de la República son de la oposición. Esto pervierte los canales de gobernabilidad que necesita el gobierno nacional para poder endeudarse y generar divisas, que se traduzcan en importaciones. La oposición juega a la ingobernabilidad en la calle y a la institucional.

Hay tres escenarios, el primero es el de la movilización, el segundo el del frente institucional y el tercero, la creación de ciertos mecanismos que han exacerbado las expectativas. Hay que revisar en qué nivel crecen las expectativas, porque cuando son muy grandes los objetivos tienden a quedar solapados.

El presidente Maduro comenzó a hablar de elecciones y ha reiterado su disposición para reanudar el diálogo. ¿En qué situación se encuentra el gobierno?

En el psuv como en toda organización política hay diatriba. No hablaban de la posibilidad electoral y ahora vienen hablando del diálogo en función de buscar la gobernabilidad que se necesita para poder captar ingresos en divisas para Venezuela.

Yo creo que al gobierno nacional le convienen las elecciones regionales y municipales, porque sería una manera con la que maduro podría lateralizar el conflicto que básicamente carga él solo. Si se revisa el comportamiento de los actuales gobernadores del proceso, hay cinco, todos militares, que vienen de la línea del presidente Chávez  y le prestan atención únicamente a sus propios preceptos, el del Zulia, Bolívar, Vargas, Apure y Táchira. Por otro lado, hay cuatro que pertenecen a la línea de Maduro, la mandataria de Cojedes, el de Anzoátegui, el de Aragua y el de Portuguesa, estos dos últimos los sacaron de sus estados  para llevarlos al Ejecutivo Nacional, lo que puede interpretarse como una acción para protegerlos ante el panorama electoral que se avecina. Entonces hay gobernadores que no están abonando a la construcción del proyecto.

El presidente tiene una crisis de liderazgo, y aunque antipáticas son las comparaciones, nunca faltan, Chávez ganaba con el poder constituyente, donde se basa su proyecto, Maduro está más persuadido del poder constituido y allí se monta y no los hace saber todos los días con el TSJ, con el defensor del pueblo y con la FAN. Su estrategia legal e institucional no entiende de canales de participación, a menos que por colapso administrativo o presión social y política, se vea obligado a  abrir esas válvulas para disminuir la tensión en el país.

A este punto de la crisis política, ¿cree usted que es conveniente reactivar las conversaciones entre los factores de poder?

Parece  que  hay diplomacia de túneles, es difícil que cualquier actor político, del oficialismo o la oposición, asuma abiertamente su intención de establecer conversaciones, producto de la exacerbación. Hay escasa probidad en los discursos, por ende, poca a nula credibilidad ante la opinión pública.

La oposición podría tener el control de no menos de 15 gobernaciones, eso señalan las encuestas y la respuesta del gobierno, al manifestar su salida de la OEA, busca evadir los controles económicos internacionales y radicalizar al electorado que fue proclive  a Chávez. Si la oposición entiende que su fortaleza es político electoral el resultado es obvio. El proceso de acumulación de fuerzas para llegar al poder es  más democrático,  sostenible y aprovechable que el de crear altas expectativas como las que pueden generar las elecciones generales, donde el régimen reaccionará de forma defensiva  porque sabe que eso es igual a defenestración. No se come una res de un solo bocado, ahora si la picas en trozos, posiblemente te la puedas comer completa en un lapso determinado. Quien ha intentado comerse de un bocado a la construcción política y social que se conoce como chavismo, se ha quedado atragantado.

La posibilidad de hacer cambios profundos no radica solamente en el poder sino en la participación ciudadana para llegar a él, es así como se pueden capitalizar aciertos sostenibles. No se trata nada más de conquistar el poder, su ejercicio debe tener sostenibilidad, allí nos podemos referir al proceso encabezado por Mandela , de quien todos hablan, pero no se dice que de Klerk, un presidente del apartheid y uno de los que encarceló al mismo Mandela por 35 años, fue vicepresidente del gobierno de transición. Si se ignora que la sostenibilidad de un gobierno radica en la construcción de puentes, estamos a punto de entrar en una inestabilidad política comparable a la de Ecuador, Nicaragua y distintas realidades en el mundo en los años 90.

Si la oposición abona hoy a la gobernabilidad como una estrategia para el reconocimiento institucional de la AN, puede cobrarla más adelante para la sostenibilidad de un nuevo gobierno. Repito, no se trata de alcanzar el poder desde lo abstracto, hay que construir consensos, me refiero a que es necesario atemperar el discurso para que aquel que tiene afinidad por el chavismo no se sienta vulnerado, ni como un extraño. Si hay que dimensionar algo, es cómo sería el chavismo como oposición.

¿Cuál considera que debe ser el próximo paso que debe dar la oposición política?

Creo que se descuidaron al momento de contar con mediadores probos para  un proceso de negociación y el de  2016,  fue un saludo a la bandera. El proceso de diálogo debe ser tomado con seriedad, técnica y con profesionales conocedores del área. Ser un actor político de relevancia nacional no implica saber de negociación. Asesórense,  por favor.

Ya sabemos lo que le ha costado a la oposición política no participar, el país que hoy tenemos no nació en 1998, lo hizo en 2005. No participar se paga caro. El próximo escenario, independientemente del fulgor de las redes sociales, y de la opinión de algunos influencers que califican como un acto de traición el diálogo, debe contemplar un proceso negociación que resulte favorable a las expectativas de cambio del electorado venezolano, debe manejarse seriamente y no puede darse entre 4 paredes. El intento anterior fracasó porque estuvo de espaldas a los ciudadanos. Con la tecnología es más fácil producir matrices positivas que exacerbar a la opinión pública.