Reporte 33
“Si son para cumplir la agenda democrática, bienvenidas las conversaciones”
Reporte 33

Sofía Torres- @soficarol21

Américo Martín, abogado y escritor, sostiene que el Venezuela vive una “crisis polisémica, que puede reventar por cualquier lado”, sin embargo, apuesta al reguardo de la Constitución y al voto.

Asegura que en el Psuv hay gente orientada a superar la tragedia sin necesidad de recurrir a las armas para silenciar el descontento de la mayoría. Señala que si es para cumplir una agenda democrática, son bienvenidas las conversaciones entre el oficialismo y la oposición; recuerda que el intento anterior no prosperó porque no había puntos claros y el régimen faltó a los primeros acuerdos.

Para el analista la línea adoptada por la MUD-AN logró una síntesis realista que merecía una respuesta de igual naturaleza. Martín afirma que los gases lacrimógenos y las balas mortales se han ensañado con barrios indefensos y advierte que si el gobierno descarta el camino electoral y opta por el de la fuerza y represión, sumirá al país en un infierno.

¿Cómo interpreta usted la coyuntura actual, los acontecimientos suscitados durante el mes de abril en el escenario político y social?

La crisis se ha extendido a todos los dominios. No es posible ni razonable responder con más represión a las exigencias sociales y políticas, dictadas por el desabastecimiento, la inflación, el desempleo, el envilecimiento de la moneda y la deriva antidemocrática de vocación totalitaria. Es una crisis polisémica, que puede reventar por cualquiera lado. El gobierno carece de soluciones y se niega a cambiar sus políticas. Se registran efectos tan peligrosos como el estado deplorable de la industria petrolera, el fracaso de los controles, la caída de la producción agro manufacturera, la deuda. Convertida en monoproductora, monoexportadora y plurimportadora, Venezuela depende de sus menguantes divisas, en el océano de la crisis monetaria y cambiaria. Como las consecuencias sociales son tan perniciosas, se explica la reacción desesperada de todos los estamentos, comenzando por los más débiles. Si el gobierno cree que podrá acallarla sin cambiar, se engaña y engaña al país

¿Qué opina de la agenda asumida por la dirigencia de la oposición recientemente para lograr el cambio en el país?

La oposición es la unidad de lo diverso, reflejo del pluralismo de la sociedad y esa es su fortaleza. Dada la colosal concurrencia a marchar, parece inevitable que las salvajes arremetidas de cuerpos civiles armados y de unidades de la GNB, acarreen respuestas no especialmente educadas. Es creciente la rabia de quienes, pese a la falacia del oficialismo, están desarmados hasta la irrisión. Las bombas lacrimógenas y disparos a matar se ensañan contra barrios indefensos, hasta hace nada proclives al gobierno. La agenda MUD-AN ha logrado una síntesis realista que merecería una respuesta de la misma índole, y no las mentiras destempladas que inculpan a las víctimas y no a los victimarios.

Los componentes de esa agenda se recogen, según entiendo, en cuatro puntos: 1. Libertad de presos políticos, levantamiento de inhabilitaciones, cese de la represión y torturas  2. Reconocimiento pleno de la Asamblea Nacional y anulación de actuaciones de la Sala Constitucional del TSJ 3. Apertura de un canal para la solidaridad mundial de cara a la crisis humanitaria 4. Cronograma electoral con supervisión de organismos acreditados interna e internacionalmente y un CNE fiable.

Poniendo el asunto en el pueblo, el gobierno –seguramente derrotado- se beneficiará de las garantías constitucionales, que no confunden justicia con venganza. La minoría permanece en el juego político con los derechos que la ley le reconoce. Si el gobierno desprecia el camino electoral y prefiere las lacrimógenas, meterá al país en un infierno. Los venezolanos no soportarán y la comunidad internacional, en resguardo de los DDHH, tampoco. Por eso, hablo a todos, incluyendo a uniformados y empleados públicos: unidos podemos asegurar que Venezuela supere esta horrenda crisis en forma pacífica, democrática, constitucional y electoral. Una salida que honraría nuestro gentilicio y mejoraría le pésima reputación cultivada por este gobierno

¿Cree que se deben restablecer las conversaciones para hallar una salida a la crisis?

El enorme interés de  la comunidad mundial  por Venezuela y su legítima presión pro-electoral alienta la esperanza de que esta solución sea adoptada  por banderías distintas.  En el PSUV hay gente inclinada a superar la tragedia  sin  la criminal pretensión de acallar con las armas el descontento. Sin dejación de principios podemos coincidir para restablecer la vulnerada Constitución y seguir debatiendo pero protegidos por el estado de derecho. Nadie será acallado o encarcelado por pensar distinto. Si son para cumplir la agenda democrática, bienvenidas las conversaciones. El intento anterior se desacreditó por carecer de agenda clara y porque el gobierno incumplió los primeros acuerdos. El gobierno tiene dos opciones: la agenda descrita  -que no es de oposición sino de sentido común- o dimensionar las lacrimógenas. Habrá reacios, por temor a eventuales delitos que se les imputen. Tienen alma suicida y la historia dice que aquí los suicidas no abundan.

¿En qué situación se encuentra en este momento la Fuerza Armada Nacional?

Hay  rumores sobre irritación en la FANB contra los colectivos que usurpan funciones privativas suyas, para sembrar el  terror. Se habla de enfrentamientos entre altos oficiales y el gobierno, no lo sé. Respeto esa Institución, siendo adolescente le escuché decir a don Mario Briceño Iragorry que sin Fuerzas Armadas bien formadas y conscientemente democráticas, nuestra seguridad sería tutelada por otros. Claro, es difícil suponer que el malestar no se haya extendido a los militares. Al fin y al cabo son pueblo uniformado y  sufren las mismas calamidades que el pueblo no uniformado. Pero de golpes, nada. Resguardar la Constitución y el sufragio, todo.

 

 

 

 

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