Reporte 33
“Urge un entendimiento nacional que solo es posible con voluntad política”
Reporte 33

Sofía Torres- @soficarol21

Para Eglée González Lobato, doctora en Derecho, el liderazgo político debe retomar la racionalidad. Al citar a Américo Martín en uno de sus artículos, donde escribió que no criticaría a nadie, porque estamos muy presionados, indicó que sin estrategias que conduzcan a la pacificación del país estamos, muy lejos de alcanzar “objetivos supremos” como devolverle la calidad de vida al venezolano.

La  profesora de la UCV dirige un proyecto denominado Entendimiento Nacional, que no es de corte académico sino proposicional, e incluye a todos los sectores para trabajar en una visión de país que garantice la gobernabilidad futura, y en generar propuestas orientadas a hallar salidas democráticas y constitucionales.

González Lobato explicó que la situación es compleja porque las heridas como sociedad son cada vez más profundas y cada vez más nos distanciamos de los puntos de encuentro. Con firme convicción dijo que hay que diseñar una ruta que nos lleve a una solución pacífica a la crisis venezolana: “¿ eso es posible?, sí, siempre y cuando haya voluntad política para ello”. “Basta que haya voluntad política para que las cosas cambien y tomen una dirección diferente”, enfatizó.

Consideró que debe haber una contranarrativa, sustituir la semántica de la confrontación por la del diálogo y el entendimiento, y calar en la ciudadanía que esa es la vía para retomar la cotidianidad, pues “hay que trabajar, hay que educarse, los niños tienen que ir al colegio”.

La conflictividad todavía puede recrudecer

González Lobato hizo un llamado a todos los factores políticos, a dirigentes del gobierno y de la oposición,también a aquellos que están fuera de ambos polos, para que hagan el esfuerzo por entender que la violencia solo escala, y se puede estar peor. Señaló que en Venezuela ha habido durante dos meses pérdidas humanas y materiales,  y una conflictividad sostenida. En ese sentido, insistió en la urgencia de la negociación política que queda a disposición de ambas partes, y demanda dejar de lado los puntos extremos.

La realidad obliga a que entendamos que la constituyente puede agravar el panorama, nos coloca una fecha fatal: 30 de julio, si no logramos algo antes, creemos que el país se acabará. La propuesta como ha sido planteada sin la consulta y participación ciudadana , sin el acuerdo con los partidos políticos y los movimientos sociales, tiene muy pocas probabilidades de prosperar, hay varios ejemplos en la última década en América Latina, que así lo confirman.  Las constituyentes se dan en periodos de transición, de autoritarismos hacia democracias.

La oposición debe estar consciente que la vía es electoral: regionales, a más tardar,  en octubre de 2017 y presidenciales en 2018, descartar elecciones generales, que llevan a una mega elección, que no está prevista en la Constitución. Se debe exigir la defensa de la Constitución al gobierno y a las fuerzas que lo adversan.

Para que progresemos hacia una salida pacífica, es vital concebir una ruta para que ya a finales de 2018 tengamos un mínimo acuerdo sobre una visión país que garantice la gobernabilidad, porque podríamos tener una sucesión interminable.

La abogada sostuvo  que el gobierno debería hacer una revisión del proceso constituyente , paralizarlo y dar signos concretos de que el periodo presidencial se cumplirá hasta el año entrante y que habrá elección de gobernadores ahora en 2017. “En función de eso deben trabajar los actores políticos”, precisó.

Manifiestó que la constituyente se basa en el esfuerzo por obtener derechos progresivos , que no están en la Constitución, implica una ruptura con las instituciones y depende de la relación que tenga con el Parlamento. “Si consideramos esos aspectos, vemos lo que podría pasar después del 30 de julio, cuando unos constituyentistas asuman no solo la labor de redactar un nuevo texto constitucional sino que  podrían asumir funciones legislativas y de todos los poderes públicos, lo que es altamente preocupante y un factor de conflicto mayor”, puntualizó.

La especialista recalcó que los partidos de oposición deben enfocarse en lograr un calendario electoral, aceptar regionales y luego las presidenciales en 2018. Agregó que cualquier negociación debería plantear en primer término el canal humanitario, porque la pobreza y la salud, son dos temas que incrementan la crisis.

Mediadores confiables y con credibilidad 

En las circunstancias del momento es cuando más se siente la necesidad de llegar a una negociación, aún cuando parece más difícil. Es urgente que vengan países amigos, como Canadá, Ecuador y Brasil, a colaborar y a velar porque los acuerdos sean cumplidos, que exista una verificación, un procedimiento, una metodología.  Si se asume como una táctica que no mejore el juego político podríamos regresar al diálogo planteado por los expresidentes en 2016, que terminó como un problema.

Tienen que ser países que le resulten amigables al gobierno y a la oposición, que generen confianza y credibilidad y puedan afrontar la tarea de llegar a un acuerdo básico entre partes que no se reconocen. Es la paz de la República lo que está de por medio.