Salud
Populares dietas ‘milagro’ que son ineficaces y ponen en riesgo tu salud
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Llega el verano y las prisas por bajar algunos kilos de más llevan a muchas personas a optar por dietas de adelgazamiento nada aconsejables. En este sentido, Internet está plagado de promesas publicitadas como ‘dietas milagro’ que acaban poniendo en riesgo la salud y, además, no funcionan. Desde Eroski Consumer se reseñan cinco que suponen un peligro para la salud. Cuando uno toma la difícil decisión de perder peso tiene que tener mucho cuidado con la dieta que elige. Son múltiples las que uno puede encontrar en Internet o por recomendación de un amigo, sin consultar con un especialista. Aparte de la escasez de muchos nutrientes necesarios, muchas de estas ‘dietas milagro’ hacen que se gane peso con rapidez al abandonarlas.

El problema es que muchas veces se pone por delante el hecho de que los resultados sean rápidos y que no suponga mucho esfuerzo, es decir, que no haya que pasar demasiada hambre y, si es posible, que no haya que privarse de los productos o platos favoritos. Pero las llamadas ‘dietas milagro’ suelen llevar consigo una situación de carencia de sustancias y de exceso de otras que pueden terminar suponiendo un peligro para la salud. Las dietas extremas y las “no aptas para la salud” son muchas.

A continuación, varios ejemplos: La dieta de la manzana. Se basa en las bondades de esta fruta, como que es rica en vitaminas, minerales y azúcares. Eso sí, salvo en contadas comidas, se basa en eso: en comer todas las manzanas que uno quiera. El problema es que no existe ningún producto que contenga, por sí solo, todos los nutrientes que uno necesita, y esta no es una excepción.

Por ejemplo, “no contiene proteínas, de modo que a la hora de perder peso solamente se eliminará masa muscular y, al terminar la dieta, se volverá a recuperar el peso con gran facilidad”, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que la incluye en su lista de las diez peores dietas. La dieta de Atkins. Es muy ‘golosa’, porque permite consumir muchos productos que otras dietas prohíben terminantemente. En concreto, se basa en un consumo casi único de proteínas procedentes de carnes rojas, embutidos, mantequillas o huevos, entre otros, mientras que deja muy poco sitio para los hidratos de carbono de las frutas y verduras. Asimismo, se opone a alimentos como la pasta, las legumbres, la leche o el azúcar. Al no recibir el nutriente necesario para obtener energía, el cuerpo quema las grasas de una forma muy particular, provocando efectos negativos: entre ellos, falta de apetito, estreñimiento, aumento del colesterol sanguíneo e, incluso, riesgo cardiovascular.

La dieta de la sopa. Su secreto es un caldo preparado con cebollas, ramilletes de apio, pimientos verdes, tomates, repollo, col, sal y pimienta, en unas cantidades muy concretas. Juega con el hecho de que apenas tiene calorías y, por tanto, se puede tomar toda la que uno quiera. Como acompañamiento, se pueden consumir en ocasiones frutas, zumos o leche desnatada. El resultado es que supone un déficit de proteínas, vitaminas y minerales, de modo que se pierde peso a costa de una serie de desequilibrios orgánicos y, en menor medida, de grasa, que es lo que realmente interesa perder.

Una anemia es lo primero que puede producir, y de ahí en adelante. La dieta de la alcachofa. Se puede hacer en diferentes plazos de tiempo y sus resultados son rápidos, pues logra una pérdida de peso alta de forma bastante acelerada por el hecho de que elimina líquidos del organismo, pero esto supone que en cuanto uno vuelve a la dieta normal recupera los kilos con la misma rapidez. La alcachofa es un producto muy beneficioso para la salud y debe ser incluido en nuestros platos, pero acompañado de otros muchos alimentos.

La dieta Dukan. Una de las más conocidas, muy seguida hace no tanto tiempo y que en la actualidad no deja lugar a dudas de que es inapropiada después de que se hayan pronunciado un buen número de sociedades científicas. Ya la Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria, del Medio Ambiente y Ocupacional (Anses) ha señalado que esta dieta puede comportar desequilibrios nutricionales y ser altamente arriesgada por poder comportar alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o de rendimiento.

Fuente: 20Minutos.es