Sucesos
Asesina a su mujer frente a hija de 6 años
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Eran aproximadamente las 6:00 de la mañana, cuando los vecinos escucharon el disparo que le segó la vida a Marié Coromoto Mujica (32), en su residencia del sector Matadero, carrera 9 entre calles 1 y 2 de Duaca, municipio Crespo. Su concubino, por motivos aún no esclarecidos, tomó la decisión trágica y luego huyó corriendo con pistola en mano.

Por: José Alejandro Brizuel / El Impulso

La víctima fatal conoció a su homicida, Jairo Machado Valverde (37), hace más de 18 años y con él mantuvo una relación sentimental de la que nacieron tres hijos: un varón (14) y dos niñas (11 y 6). Estaba muy enamorada de él, según el testimonio de familiares.

Mujica era una mujer muy alegre, le gustaba compartir, jugar bingo, escuchar música y cantar. No tomaba licor, tampoco fumaba y casi no salía. Se desempeñaba como ama de casa y madre abnegada. No ocultaba el orgullo que sentía por sus hijos y muestra de eso lo representan los diplomas y otros reconocimientos que ellos recibieron como estudiantes y que ella colgó en una pared de su hogar.

Según el relato de personas allegadas a la hoy occisa, los problemas entre la pareja se venían agravando hace tiempo por los celos de Machado Valverde, quien, bajo los efectos de las drogas y el alcohol, agredía física y verbalmente a su mujer, llegando incluso, a amenazarla de muerte. No obstante, jamás pensaron que las palabras llegarían hasta el asesinato.

Visiblemente afligida por la pérdida, Gladys Mujica, madre de Marié, comentó que su exyerno es un hombre muy violento. De hecho, una vez presenció cuando él la golpeó con la cacha de la pistola que siempre portaba. “Yo lo aconsejaba: le decía que (cuando agredía a mi hija) no pensaba en los carajitos. Me respondía que él no pensaba en nada, me gritaba, era agresivo”, dijo.

Además, “él la amenazaba: Te voy a matar, le decía”. “Y yo no quiero que (Jairo) vuelva más por ahí, ni a buscar a los niños tampoco, esos me quedan a mí, porque yo trabajo y puedo mantener a mis nietos”, recalcó la señora Mujica, consternada por el hecho.

Familiares y amistades de Marié Mujica relataron que Machado estuvo preso hasta el mes de noviembre pasado por posesión de drogas y durante los meses de cautiverio su mujer nunca lo dejó solo en la cárcel de Uribana, pese a que él –aseguró Elizabeth Mujica, hermana de la víctima- le fue infiel a ella en varias ocasiones.

El homicida estaba bajo régimen de presentación y, según versiones conocidas, el próximo miércoles le dictaban sentencia.

Quizás el aspecto del asesinato que más llamó la atención de los familiares y amistades de la pareja fue que Machado Valverde le disparó a Marié Mujica en la cabeza frente a la hija menor de ambos, quien tiene apenas seis años y dormía con ellos en la cama matrimonial. Cuando los testigos acudieron a ver lo que había sucedido, la niña tenía sangre de su madre encima del cuerpo, mientras su progenitora yacía boca arriba sin vida.