Sucesos
Denuncian a detectives del Cicpc por ultimar a joven en La Dolorita
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Familiares de Darren Brando Ávila Cañizalez (20) denunciaron que el joven fue ajusticiado el martes por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) dentro de su vivienda, ubicada en la calle Bolívar del barrio La Dolorita de Petare.

La versión de los parientes apunta a que los detectives llegaron al lugar a eso de las 7:00 de la mañana de ayer, tumbaron las puertas con una mandarria y obligaron a todos los parientes a salir de la casa.

El joven dormía con sus padres en una pequeña habitación. Su mamá, Carmen Cañizalez, le dijo que se quedara tranquilo, pues él no tenía problemas con la justicia y salió del inmueble.

Al padre le falta una pierna y no podía salir por su propia cuenta. Él narra que los funcionarios lo sacaron cargado de la habitación y lo tiraron en la entrada de la casa, para quedarse solos con la víctima.

Los familiares cuentan que luego de unos minutos se escuchó una ráfaga de disparos. No supieron qué pasó hasta que vieron a los funcionarios salir de la casa con el joven envuelto en una sábana.

El cuerpo fue llevado hasta la Clínica Popular La Dolorita, donde ingresó sin signos vitales. Presentaba dos impactos de bala, uno en el pecho y otro en el estómago.

Según la versión policial, la muerte de Darren se produjo luego que se enfrentara a las comisiones del Cicpc de El Llanito, durante una persecución en la Dolorita.

Después que los funcionarios se fueron del lugar fue cuando los familiares pudieron subir al inmueble y vieron la sangre dentro de la habitación del joven.

Dos meses de libertad

Darren tenía dos meses de haber salido en libertad. Estuvo preso poco más de un año en los calabozos de la subdelegación del Cicpc, ubicada en El Llanito, por su presunta participación en un homicidio en grado de complicidad.

Durante el tiempo que estuvo detenido los familiares iban constantemente a llevarle comida, es por eso que conocían a los detectives que entraron a la vivienda y ajusticiaron al joven.

Actualmente Darren hacía una labor social, que le había impuesto luego de otorgarle la libertad, en el colegio Germán Ubaldo Lira, de La Dolorita.

Joan M. Camargo-El Universal