Sucesos
Incumplen ley de zonas libres de armas
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El 15 de enero el cantante de merengue Antonio Fidel Nieto (50) fue asesinado dentro de un restaurante ubicado en la calle Orinoco de Las Mercedes. Un sujeto esperó que terminara la presentación, le disparó en la cara y posteriormente huyó en una motocicleta, cuyo conductor lo esperaba en la puerta del negocio.

Este episodio violento, según Manuel Tangir, secretario de Seguridad del municipio Baruta, puso en tela de juicio los mecanismos de custodia para impedir el ingreso de personas armadas, en correspondencia con lo establecido en la resolución publicada en el año 2012 por los ministerios para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz y de la Defensa.

“La resolución dice que está prohibido el ingreso de armas. La mayoría de estos negocios poseen detectores de metales, tienen personal de vigilancia que controla el acceso a los clientes. Alguno de estos mecanismos falló o no hubo requisa”, explica Tangir.

Hace unos meses Polibaruta de forma conjunta con el Servicio Municipal de Administración Tributaria, hizo una inspección en 33 locales, entre discotecas y restaurantes. De esa cantidad, cinco incumplían la norma. “No disponían de equipos, ni de personal que controlara el ingreso de armas”.

Si bien los locales infractores acataron las recomendaciones de Polibaruta al comprar equipos y contratar personal, hay establecimientos que no los ponen en funcionamiento para evitar incomodidades con los clientes. De cada 10 locales, en al menos seis desconectan los aparatos.

Raúl Gómes, encargado de un restaurante en la calle Orinoco, manifestó que a su local entran empresarios acompañados por escoltas y efectivos militares vestidos de civil que se ofenden y en algunos casos se ponen agresivos cuando les exigimos que deben dejar el arma afuera. “El año pasado perdí varios clientes por hacerle esta observación. Para evitar confrontaciones he optado por desconectar el arco y permitir el paso a los conocidos que vienen armados”.

Álvaro Gutiérrez, encargado de una tasca de la calle Trinidad, manifestó que si bien estos dispositivos son útiles para alertar la presencia de personas sospechosas y que estén armadas, no impiden que se cometa la acción delictiva.

“La persona que entra con la intención de matar, lo hace. La solución es que se desarme a la población e incrementar con el apoyo de la Policía Nacional los patrullajes”.

Yoryi Carvajal, director de Polichacao, informó que el año pasado fueron multados 10 locales que incumplían con la norma.

“El 20 por ciento de los negocios no cuentan con personal de vigilancia. Hay locales que no tienen y otros que solo disponen de un vigilante que trabaja hasta cierta hora. Además, la mayoría de los custodios no pertenecen a empresas de vigilancia reconocidas”.

Se intentó contactar a la directora del Servicio Nacional para el Desarme para tratar el tema, pero no fue posible.

 

 

Fuente: NATALIA MATAMOROS – EL UNIVERSAL