Sucesos
Joven muere al quedar atrapado en línea de fuego
Sucesos

“Nos vinimos hace dos años de Sanare, porque toda nuestra familia está en Barquisimeto. Compramos en Las Sábilas; fue el lugar donde se consiguió la casa más barata, sabíamos de la inseguridad, pero jamás pensamos que esto sucedería”.

Por: Karina Peraza Rodríguez.

Estas fueron las palabras de Anaís Velásquez, mientras veía como era sacado del cuarto de cadáveres del ambulatorio de Tamaca su hijo Franklin Rafael Rodríguez Velásquez (25), quien fue asesinado en la Manzana M de Las Sábilas, a las 8 de la noche del jueves.

En el hecho otro joven resultó herido.

Iba a comprar cigarros

En la urbanización Las Sábilas, fundada en el año 1995, conocida por los larenses por ser una de las zonas más inseguras de la ciudad, la delincuencia se ha convertido en los dueños de la calle y los tiroteos pasaron a ser rutina en esta barriada. Otra vez es protagonista de cómo se pierde la vida de una persona inocente.

En está oportunidad la tragedia invadió a la familia de Rodríguez Velásquez quienes llegaron a la ciudad, con la ilusión de estar cerca de su familia y darle un mejor futuro a los suyos, pero el alto costo de las viviendas y la falta de recursos obligó a la señora Anaís a adquirir una casa en dicha urbanización, ubicada al norte de la ciudad.

La dama, muy afectada por la pérdida del segundo de sus ocho hijos, relató que el joven se encontraba en la casa cuando lo envió a la bodega a comprar unos cigarrillos.

No pasaron ni cinco minutos cuando se escuchó una fuerte ráfaga de tiros en la Manzana M9 de Las Sábilas, que hizo correr a más de uno. Cuando el fuego cesó la señora Velásquez salió y vio a su hijo tendido en el piso. La dama, desesperada, corrió a socorrerlo. Él le dijo que la quería y fue perdiendo el conocimiento. Con ayuda de un vecino lo trasladaron al ambulatorio de Tamaca, pero ingresó sin signos vitales.

El joven quedó atrapado en la línea de fuego. Varios proyectiles impactaron en su pecho, piernas y brazos. Según relataron testigos, la víctima fatal ya había comprado los cigarros y simplemente se paró a saludar a unos jóvenes que estaban en la esquina. El crimen fue cometido en las cercanías del CDI de Las Sábilas.

La víctima fatal se ganaba la vida vendiendo cintillos en la misma urbanización. Deja huérfano de padre a un niño de 2 años de edad.

En el hecho también resultó herido Brayan Daniel Parra Rodríguez, de 18 años de edad. El joven recibió múltiples disparos y fue trasladado hasta la emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda.

Cansados de tantas muertes

Personas que no quisieron identificarse por temor a represalias, relataron que fueron al menos un grupo de siete sujetos quienes llegaron en una camioneta blanca Chevrolet Trailblazer, todos armados, con armas cortas y largas.

Eran aproximadamente las 8 de la noche cuando ingresaron a la Manzana M9. La calle estaba llena de personas y muchos se quedaron tranquilos pensando que eran funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), pero sin mediar palabra abrieron fuego contra los presentes y además arremetieron con los vehículos que allí estaban estacionados y algunas residencias.

A la vez dieron gracias a Dios, porque minutos antes estaban todos los pequeñitos de la cuadra afuera jugando y de haber llegado antes, la tragedia habría sido mayor.

Los residentes de Las Sábilas aseguran que estos delincuentes se están trasladando en carros últimos modelos.

Las mujeres alzaron sus voces ante la Comisión del Eje de Homicidios, en el momento en que hacían la inspección por el crimen de Rodríguez Velásquez. Estaban molestas, pues no aguantan la inseguridad; viven en zozobra.

“Todos los días es un tiroteo, uno llama a la policía y dicen que les avisemos cuando ya caiga el muerto para irlo a recoger. No es posible que mataron a ese muchacho y a la una de la madrugada fue que se apareció una patrulla de la policía porque y que había un carro robado. No puede ser que a un carro se le de más importancia que a una vida. Somos seres humanos, existimos y merecemos seguridad”, exclamó una de las residentes.

A la vez comenta que padecen del servicio de luz. La zona se alumbra con las mismas casas.

Malandros con poder

De la misma forma personas de las distintas zonas de Las Sábilas, coincidieron al decir que se trata de una guerra de Manzanas, pero los de la C son los que tienen en vilo a todos los residentes de la urbanización, quienes se encargan de pasearse por todo el urbanismo arremeter en contra de los residentes cuando quieren, imponiendo un toque de queda en la zona.

Así mismo manifestaron que los delincuentes, se esconden en la Manzana P con todo el armamento y muchos de ellos tienen sus apartamentos asignados en los edificios Alí Primera, pero siguen haciendo de las suyas en Las Sábilas.

Delincuentes en la calle

Entre los sujetos que pudieron visualizar la noche del jueves, estaban Cara e’ Muerto, Gaviota, un sujeto llamado Robert que está recién salido de Uribana y el jefe de dichos hampones es El Félix, sujeto quien recobró su libertad a mediados del año 2012, fue pran del área de máxima en la cárcel de Uribana y según residentes de la zona, era uno de los jefes a cargo de la obra de los apartamentos Alí Primera.

Cabe destacar que en enero del 2013, en ese urbanismo se registró un enfrentamiento con efectivos del Cicpc y dejó como saldo cuatro personas fallecidas.

Entre las informaciones que tenían los investigadores era la venta de armas y sabían que El Félix estaba detrás de todo esto, pero en ese momento no fue localizado.

Comentan que algunos delincuentes están amparados por funcionarios y hasta tienen sus contactos y piden que dicho urbanismo sea saneado de una vez por todas, pues en Las Sábilas también viven familias sanas, que no han salido de allí porque no tienen los recursos para hacerlo.

Indican que los mismos cuerpos de seguridad tienen miedo a meterse sin refuerzo, pues saben que los delincuentes están mejor armados.

Fuente: El Impulso