Sucesos
La FAES ultimó a un jugador de softbol en presunto enfrentamiento
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Dos toques en la puerta. “Somos la luz”, gritaron desde afuera y los integrantes de la familia Blanco Velásquez acudieron al llamado. No eran trabajadores de la empresa estatal, eran hombres uniformados de negro, todos con armas largas, integrantes de las Fuerzas de Acciones Especiales de la PNB, quienes ordenaron a los residentes de una casa del sector Las Dos Rosas de La Vega, colaborar en el procedimiento. Era viernes, 11:30 am.

Para el momento del allanamiento, en la vivienda estaban cuatro adultos, dos menores de edad y una mujer embarazada. “Estamos buscando a un delincuente, este es un procedimiento de rutina”, decían mientras revisaban la casa. Luego les ordenaron montarse en una patrulla que los dejaría en un puesto de control, en El Paraíso. “A mi hijo mayor lo dejaron en la casa”, relató José Gregorio Blanco.

Agregó que los funcionarios del FAES los dejaron cerca de la estación La Paz, “con la excusa de que se iban a otro procedimiento, por órdenes de un superior”.

El grupo familiar se devolvió a su lugar de residencia, donde estaba el hijo mayor, de nombre Gregory José Blanco Velásquez, a quien luego encontraron con un tiro en el pecho, en la morgue del Hospital Miguel Pérez Carreño.

“La zona estuvo tomada por más de cuatro horas. Cercaron las entradas y salidas del barrio, lanzaron tiros al aire y prohibieron la circulación de vecinos. Finalmente nos dejaron llegar a nuestra casa. Se llevaron dinero, prendas y hasta la comida”, sostuvo Blanco.

Gregory Blanco cumplió 26 años de edad el martes pasado y jugaba softbol en un equipo llamado Marabinos. El festejo de su cumpleaños estaba pautado para el sábado, junto con sus familiares. “Fue un ajusticiamiento, luego dicen que fue durante un enfrentamiento”, denunció su padre en medio del llanto, ayer, en las afueras de la morgue de Bello Monte, mientras esperaba la entrega del cadáver de su hijo mayor.

El joven trabajaba con su papá en la venta de carnes y queso. En julio se iba a Perú. “Mi hijo no era ningún delincuente”, manifestó Blanco.

Rosibel Cristina González- El Nacional