Sucesos
La Guardia Nacional Bolivariana detectó banda de falsificadores de dólares en Táchira
Sucesos
Funcionarios del Grupo de Acciones Especiales de la GNB en Táchira logró determinar la existencia de una cantidad de dólares falsos que una banda binacional (colombo-venezolana) ofrecía en la frontera del vecino país, con los que han estafado a varias personas que compraron divisas extranjeras.
Según indicaron las autoridades, por el momento hay un detenido, tres cómplices plenamente identificados en fuga, y al menos otras tres personas de interés en la investigación.
La banda fue detectada por una denuncia formulada ante la Sección Central del GAES, por una estudiante universitaria, oriunda de Guasdualito, estado Apure, que compró a estos delincuentes la cantidad de 7 mil dólares en cuatro distintas transacciones.
Las autoridades dijeron que al querer adquirir una vivienda, comprendió que había sido estafada, una vez que el vendedor del inmueble comprobó que los billetes eran falsos.
La muchacha explicó ante el GAES, que el contacto con los delincuentes fue a través de las redes sociales y grupos de Whatsapp creados sólo para interesados en comprar y vender divisas extranjeras. Dijo que luego de que ella manifestara su necesidad de comprar dólares, fue contactada por un primer sujeto, con quien negoció los primeros mil 500, el pasado 20 de mayo, según indicó el diario La Nación. 
Al verse estafada, acudió en busca de ayuda. En primer término, a través de los cuatro números telefónicos desde donde la contactaron fue un importante elemento para iniciar la investigación, y el hecho de que la víctima informara que en tres de las cuatro transacciones, los vendedores se movilizaban en un vehículo Renault Symbol, dorado o arena, y que incluso en la última oportunidad le pareció ver que el primer muchacho que le vendió los dólares, acompañaba al último, dejó entrever a los militares que estaban al frente de una banda organizada.
La víctima tuvo la previsión de anotar la matrícula del vehículo, y esta pista agilizó la averiguación. La labor informática que practicó el Gaes permitió identificar a cada uno de los sujetos.
Al ubicar al propietario del vehículo y dirigirse a su casa, fue una dama la que dijo que era suyo, pero aseguró que se lo había prestado a un muchacho que a su vez lo había dejado desde hace algún tiempo en un taller, para repararlo.
 Pero al otro día, al momento de querer verificar en el taller si estaba o no el vehículo, éste no estaba abierto, y así ha permanecido los últimos días. Coincidencialmente el tío de uno de los sospechosos, es el dueño del taller.
El Universal