Sucesos
Muertos de El Valle fueron velados en una misma capilla
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A las 10:00 am el regente de la capilla popular, ubicada en el sector Cañicito de El Valle, ordenó desalojar el féretro donde estaba el cadáver de Héctor Gutiérrez, uno de los cinco fallecidos por una disputa entre bandas del sector Sorocaima de esa misma parroquia, reportada el 31 de diciembre en la tarde.

El sarcófago donde estaban los restos del adolescente compartía la misma salita con los de Keiber Infante, de 19 años de edad, otro de los fallecidos en ese episodio; y el de un hombre de 75 años, que falleció por causas naturales.

Los cadáveres de Infante y de Gutiérrez ya estaban en descomposición. Pero hasta el domingo al mediodía no pudieron enterrarlos, pues el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) no daba la autorización correspondiente. La falta de personal retardaba la emisión de los documentos.

Este retardo ocasionaba costos adicionales y molestias a los deudos. Debido a la fetidez, los familiares de todos los difuntos no podían permanecer en el estrecho recinto de la capilla popular sino en la calle, con pañuelos en las narices.

Esta capilla es uno de los pocos espacios en los que pueden hacerse funerales de fallecidos por armas de fuego. La mayoría de las empresas que prestan servicios funerarios se abstienen de recibir a víctimas de homicidios debido al riesgo que eso comporta. En instalaciones de San Martín y Petare las bandas han tratado de aprovechar estos velatorios para saldar alguna cuenta pendiente.

José Sánchez, tío de Keiber Infante, se quejó debido a que tuvo que reunir 85.000 bolívares junto con el resto de la familia para un servicio de capilla en el que estaban otros dos féretros.

“Es una falta de respeto”, expresó.

 

Con Información de: El Nacional / J.I.M