Sucesos
Repuntan robos y hurtos en residencias
Sucesos

“¡Dime dónde está la caja fuerte, dónde están los dólares¡”. Esto es lo primero que preguntan los antisociales cuando van a robar una residencia. Ya no les interesan cargar con televisores y otros equipos de las viviendas. Buscan moneda extranjera para negociarlas en el mercado negro.

Según Lorenzo Pérez, vecino de la urbanización Horizonte, ubicada en el municipio Sucre, en el último mes siete quintas han sido blanco de robos en la zona. “Los hampones buscan dinero en efectivo y joyas que pueden cargar fácilmente. Ellos atacan entre las 6:30 y 7:30a.m. y entre 5:00p.m. y 7:30p.m. En la mañana esperan que los vecinos salgan a depositar la basura para que el camión la recoja y los interceptan.- En las noches los abordan, cuando llegan del trabajo y los obligan a que los lleven a las viviendas. “A esas horas la policía no patrulla, pese a que hemos solicitado la presencia de los funcionarios. Son tres sujetos. Dos se bajan para someter a las víctimas y el tercero se queda en el vehículo a esperar. No tardan más de 10 minutos porque exigen divisa extranjera”.

La semana pasada, según Pérez, a una vecina la emboscaron cuando sacaba las bolsas de los desechos. Un vecino se percató y avisó a otro grupo gritaron y los sujetos se marcharon. Se robaron dinero que había en la sala, pero no les dio tiempo de llevarse las prendas por el escándalo de los residentes. Los funcionarios de Polisucre llegaron 20 minutos después que se marcharon”.

Delito en ascenso

En Los Palos Grandes, municipio Chacao, también se han incrementado los robos. “Los antisociales aprovechan la oportunidad. En las últimas dos semanas se han registrado ocho robos. “Los antisociales ven al personal doméstico o a los propietarios paseando las mascotas, saben que son de las zonas y los obligan a subir a los inmuebles. También tienen contactos con el personal de vigilancia o con el servicio, estudian a los residentes, que tienen, a las horas que salen y que regresan y las sorprenden”, según afirmó Rubel Vásquez, subdirector de Polichacao.

Comentó que en lo que va de 2015, se han registrado 537 robos en la jurisdicción. De esa cantidad, 33 corresponden a asaltos en viviendas, lo que representa un 6%. Han habido 37 hurtos que en su mayoría se reportan en temporadas vacacional, cuando sus ocupantes se van de viaje.

“Algunos robos que se han contabilizado en la jurisdicción han sido cometidos por grupos hamponiles, procedentes del estado Vargas. A las víctimas las siguen desde el aeropuerto hasta su residencia. Así le ocurrió a un habitante de Campo Alegre. La víctima salió de Maiquetía entró a un restaurante en la urbanización Las Mercedes y cuando salió dos motorizados esperaron que comiera y lo siguieron hasta su residencia en Campo Alegre. El residente logró ver a los hampones y rápidamente ingresó al estacionamiento de su inmueble y cerró la reja.Los antisociales no lo sometieron porque quedaron atrapados en el portón.

En reuniones sostenidas con otros cuerpos de seguridad de acuerdo con Vásquez, las autoridades han llegado a la conclusión de que los robos y hurtos en residencias, ubicadas en los municipios Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre, son cometidos en su mayoría, en edificios que no tienen mecanismos de seguridad. “Las cámaras están dañadas, las puertas de acceso son vulnerables y los vigilantes en su mayoría pasan los 60 años de edad y no tienen capacidad de respuesta ante un evento o llamado de emergencia”, explicó el jefe policial.

Escalamientos están de moda

Desde hace cinco meses se ha impuesto como modus operandi para acometer los delitos la escalada. Sujetos que al estilo del “Hombre Araña” trepan las rejas de los apartamentos, ubicados en los pisos bajos para entrar y someter a los habitantes.

En la urbanización Juan Pablo II en Montalbán hace un mes un sujeto escalaba por la rejilla del ascensor y se dio a la tarea de robar cinco apartamentos en Parque Siete.

“En varias oportunidades, los vecinos dispararon para ahuyentarlo. Se llevó dólares de uno de los inmuebles y otros objetos de valor que podía cagar en los bolsillos. Ese hombre fue capturado y vivía en los edificios de la Misión Vivienda. A raíz de estos episodios, aquellos vecinos que no tenían rejas en las ventanas se vieron en la obligación de invertir en ello”, refirió Thais Marcano, vecina de Juan Pablo II. A modo de prevención los habitantes han optado por crear grupos de alerta en whatsapp y usar pitos cuando se registra alguna situación irregular .

 

 

Fuente : Natalia Matamoros – El Universal