Sucesos
Un hombre asesinó a su primo en un restaurante de Baruta
Sucesos

60 cadáveres fueron ingresados a la morgue desde el viernes hasta ayer en la mañana. Solamente de sábado a domingo llevaron 27 cadáveres, el mayor número en los 3 días y medio.

Entre las víctimas se encuentra Gabriel Jesús Mendoza Gómez, de 34 años de edad, ultimado de 7 tiros por un familiar el viernes pasado a las 11:00 pm, en un restaurante ubicado en la calle Ricaurte de Baruta. Mendoza Gómez laboraba como mesonero en ese establecimiento y también ejercía ese oficio en eventos corporativos.

El día en que lo mataron no fue a trabajar, pero sí acudió a ese negocio para el agasajo de un amigo que se iba del país. Cuando departía con su amigo, llegó al restaurante un primo de Mendoza Gómez con quien en el pasado había confrontado problemas porque aquel había robado a su hermano menor y el mesonero le dio una golpiza. Desde entonces el primo lo amenazaba.

El hombre desenfundó un arma de fuego y le disparó. El herido fue llevado a la clínica Félix Boada, en Baruta, donde murió el sábado a la 1:30 am, relataron parientes de la víctima. Era el mayor de dos hermanos y dejó un hijo de 11 meses de nacido.

El Eje Este de la División contra Homicidios del Cicpc se encargó de las averiguaciones para capturar al responsable de ese hecho, que presuntamente huyó del municipio Baruta.

Mataron a un DJ. A Joseph Gregory Silano Castillo, de 26 años de edad, lo mató a tiros uno de los invitados a su fiesta de cumpleaños el domingo a las 8:30 am, cuando la fiesta aún no terminaba en la residencia ubicada entre Las Delicias y El Cardón, en Antímano.

Silano Castillo tenía más de 10 años como DJ y durante la celebración utilizó su equipo, pero cuando amaneció bajó el volumen de la música para no molestar a sus vecinos. Uno de los invitados insistía en que subiera el volumen por lo que entre ambos se originó una discusión.

El invitado se retiró del lugar, pero luego volvió con un arma de fuego y la gente que permanecía en la fiesta corrió, lo cual fue aprovechado por el invitado para darle tres tiros por la espalda a Silano Castillo que murió instantáneamente. El homicidio fue presenciado por el hijo de la víctima, de 9 años de edad, que había ido a pasar el fin de semana con su padre, relató Vilma Castillo, madre del DJ.

La confusión que originó el homicidio fue aprovechada por vecinos que entraron a la casa para robar dinero, comida y parte del equipo del DJ.

Silano Castillo era el mayor de tres hermanos. Tenía una hija de 6 años de edad que se alternaba con su hermano para pasar el fin de semana con su padre. Cuando Joseph Silano cumplió 15 años de edad, su padre le regaló una consola porque desde entonces quería ser DJ.

De Ciudad Tiuna a Quinta Crespo

Julio Cuenca, padre de Edward Junior Cuenca González, de 24 años de edad, no se explica por qué si su hijo salió de su vivienda en Ciudad Tiuna para una fiesta en ese conjunto residencial, su cadáver fue localizado con una herida en la cabeza el viernes en la madrugada en un sector de Quinta Crespo. Presumen que lo agredieron con un punzón.

Como Cuenca no regresó a su domicilio el sábado sus familiares comenzaron a buscarlo en hospitales y organismos policiales y en una de estas dependencias les recomendaron que fuesen a la morgue, donde lo identificaron mediante una fotografía, el domingo a la 1:00 pm.

La víctima no tenía su koala ni zapatos, ni una gorra, explicó Cuenca. Agregó: “la juventud está incontrolable. No es como antes que le decían que no salieran y no lo hacían. Lamentablemente los muchachos no llegan a los 30 años de edad. La juventud se está muriendo”.

A Yordi Daniel Cuevas Ramos, de 24 años de edad, que estaba en una fiesta que se realizó entre viernes y sábado en la Plaza Los Muchachos del barrio Unido, en La Vega, un hombre, sin mediar palabra, le disparó en la región occipital. Mientras una comisión de funcionarios del Eje Central de la División contra Homicidios del Cicpc levantaba el cuerpo, los amigos de la víctima notificaron lo ocurrido a los familiares.

Cuevas Ramos no tenía su cédula de identidad ni su tarjeta de débito. Era el segundo de tres hermanos, dijo su madre, Eucaris Ramos, que llegó a la morgue para reclamar el cadáver.

Sandra Guerrero-El Nacional