Tecnología
Tus conversaciones de WhatsApp pueden ser manipuladas
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No hace falta recordar la popularidad que tiene el servicio WhatsApp ni los millones de conversaciones que tienen lugar a diario a través de este programa. Segun cifras del VII Estudio Anual de Mobile Marketing, más de 11 millones de españoles lo tienen instalado en su smartphone.

Creemos que no es fácil manipular los mensajes de WhatsApp y por eso utilizamos este servicio para intercambiar tanto información intrascendente como datos personales o contenido que puede ser relevante posteriormente.

Como, por ejemplo, en un juicio. Cada vez resulta más frecuente que se presenten, a modo de prueba, los historiales de mensajes sin pensar en que falsificar WhatsApp no solo es posible sino relativamente sencillo.

El perito informático Javier Rubio, del Colegio de Ingenieros en Informática de Madrid, ha publicado un artículo en el que muestra cómo las conversaciones mantenidas en WhatsApp se almacenan y como la base de datos original no está cifrada.

Es decir, que mientras una copia de los mensajes sí está cifrada, las conversaciones que la aplicación guarda inmediatamente después de que se produzcan, no están cifradas y se guardan como texto.

Por tanto, aunque parezca increíble, se puede acceder al texto de estas conversaciones a través de un móvil rooteado. Y, lo más grave, manipularlas de forma que no se puedan distinguir de un contenido completamente real.

En el artículo se menciona la prueba que Javier Rubio realizó con una conversación ficticia entre dos terminales, cuyo texto pudo manipular fácilmente y cambiar respecto a la versión original sin que se pueda observar rastro alguno de la manipulación.

WhatsApp

Esta vulnerabilidad podría cambiar la consideración que en los procesos judiciales se tiene hacia las conversaciones que se presentan como prueba, una vez demostrado que se pueden modificar los mensajes.

Además, el propio Javier Rubio recuerda que “la aceptación de conversaciones de WhatsApp como prueba en un juicio, debe realizarse con muchísima cautela y siempre avalada por el informe de un perito informático, tal y como obliga la jurisprudencia en la Sentencia del Tribunal Supremo número 2047/2015, de diecinueve de mayo”.